AFP

Sacudida por los casos de Zdravko Mamic y Nikola Kalinic, Croacia ha tenido que esforzarse para no distraerse en su preparación para el gran partido del jueves ante la Argentina de Lionel Messi, en la segunda jornada del Grupo D del Mundial.

El lunes, Kalinic abandonaba la concentración del equipo en Roschino con un billete de ida, dejando el Mundial definitivamente, rumbo a Split.

El atacante dejaba la concentración del equipo por decisión del seleccionador Zlatko Dalic. ¿El motivo? Oficialmente una lesión de espalda, pero la prensa croata publicó que el jugador del Milan se había negado a jugar en los últimos minutos del primer partido mundialista, el ganado 2-0 a Nigeria, ante la que había sido suplente.

Kalinic ya había utilizado la excusa de su espalda en un partido amistoso a principios de este mes ante Brasil en Inglaterra y el caso del sábado habría terminado con la paciencia de Dalic, explicaron los medios croatas.

El seleccionador explicó el lunes que había decidido enviarle de vuelta a casa porque necesita "jugadores preparados y con buena salud".

"Primer terremoto", sentenció el diario Vecernji List. "La bomba que estalló en Rusia", tituló el Sportske Novosti, hablando de "el escándalo de todos los escándalos".

"Por primera vez en la historia de Croacia, un integrante del equipo tuvo que abandonar un gran torneo", escribió el diario deportivo, que estima, sin embargo, que la salida de Kalinic no ha alterado el buen ambiente en el seno del equipo.

Por lo que publica la prensa del país europeo, nadie parece creerse en Roschino la justificación oficial del problema físico.

Según Miroslav Blazevic, el seleccionador que guió a Croacia a su histórico tercer puesto en el Mundial de Francia 1998, está claro que Kalinic no soporta su papel de tercer delantero del equipo, por detrás de Mario Mandzukic y Andrej Kramaric.

"Dalic demostró quién es el jefe", valora Vecernji List.

Problemas para Modric

El “caso Kalinic” no ha sido el único que ha perturbado la paz del equipo en este inicio del Mundial.

Antes incluso de llegar a Rusia, hubo un asunto que hizo temblar los cimientos del fútbol croata, el del influyente y poderoso Zdravko Mamic, que fue condenado a seis años y medio de prisión por corrupción en un caso de traspasos fraudulentos, aunque permanece en su residencia de Bosnia, desde donde no puede ser extraditado.

Dejan Lovren y Luka Modric se vieron salpicados por ese juicio. La justicia croata acusa ahora a Modric de haber dado un falso testimonio en favor de Mamic y teóricamente el jugador del Real Madrid se expondría a una pena de hasta cinco años de cárcel.

En el campo de entrenamiento de Croacia junto al Golfo de Finlandia, la selección se muestra como un bloque sin fisuras: se apoya a Dalic por la decisión sobre Kalinic y a Modric en el asunto judicial.

"El ambiente es fantástico y lo sucedido no afectó al ambiente. Seguimos concentrados al máximo en el próximo partido y pensamos de manera positiva", declaró el lateral Sime Vrsljako el lunes.

Muchos insisten en hablar de Argentina pese al interés de la prensa por los otros asuntos.

"Somos un gran equipo y no tenemos miedo de los rivales", aseguró Mateo Kovavic.

"Salvo Messi", apunta el compañero de equipo de Modric en el Real Madrid, "tenemos mejores jugadores (que Argentina)", dijo.

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