Por AFP

"Continuaremos luchando", "¡libertad!": miles de independentistas se concentraron este miércoles en Barcelona para mostrar su indignación contra el gobierno español y reclamar la liberación de los dirigentes separatistas encarcelados en plena jornada de huelga general en Cataluña.

Llevando pancartas pidiendo "libertad de los presos políticos" y banderas catalanas, los manifestantes, unos 8.000 según la policía municipal, se concentraron en la plaza Sant Jaume ante el palacio de la Generalitat, la sede del gobierno de la región.

Fue una de las muchas protestas celebradas en la región en el marco de la huelga convocada por el sindicato independentista CSC tras la destitución del gobierno regional presidido por Carles Puigdemont y la encarcelación de algunos de sus miembros.

"Es Puigdemont nuestro presidente", "no es justicia es dictadura", gritaba la multitud que también la tomó contra la prensa nacional con consignas como "prensa española, manipuladora"

Los portavoces de las dos asociaciones independentistas Omnium Cultural y la Asamblea Nacional Catalana, cuyos líderes están encarcelados preventivamente imputados por sedición, tomaron la palabra.

"Miles de personas estamos en la calle en esta nuevo paro del país para exigir que el Estado detenga inmediatamente la represión contra las instituciones catalanas", dijo Marcel Mauri, de Omnium.

Su homólogo de la ANC, Agustí Alcoberro, denunció que las medidas adoptadas por Madrid para frenar la esperal independentista suponen "un atentado contra la democracia y una humillación para el pueblo de Cataluña". "Por eso, no nos pararemos, continuaremos luchando", animó.

"Estamos muy indignados, muy enfadados en contra de lo que está haciendo el gobierno espanol", dijo a la AFP Elisabet Nistal, una ortodontista de 33 años, que acudió con su marido investigador y su hijo de dos años.

"Estamos aquí para pedir la libertad de nuestro gobierno que está mitad en prisión y mitad exiliado", explicó.

Esta mujer no ve "todas las garantías" necesarias en las elecciones regionales del 21 de diciembre convocadas por el jefe del gobierno español Mariano Rajoy pero es optimista a largo plazo. "Vamos a pasar unos años bastante malos, pero creo que acabaremos siendo independientes", afirmó.

Numerosos estudiantes se unieron a la protesta. De hecho, fue en el sector educativo donde tuvo más impacto la huelga, con un 31,5% de seguimiento, aunque a nivel general la participación fue reducida.

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