Con Corea del Norte probando bombas de hidrógeno y haciendo volar misiles sobre Japón, no parecería que Asia viva tiempos propicios para la inversión.

Pero los mercados financieros dicen lo contrario, ya que están en niveles de récord.

El músculo económico de la poderosa China y el consumo masivo de los chips de memoria son dos de los factores principales que dispararon las bolsas.

El cambio es tal que, según Josh Crabb, jefe de acciones asiáticas de la firma inversora británica Old Mutual Global Investors, el panorama no se parece en nada a lo que pasaba hace apenas unos años.

"Todos odiaban los mercados asiáticos durante mucho tiempo. Ahora ya no nos encontramos en ese punto", señala el experto.

Solo para mencionar algunos ejemplos:

  • Kospi, el índice bursátil de Corea del Sur, se encuentra en cifras récord desde que existe en 1980.
  • El índice Nikkei 225, el más popular de Japón, es el mayor en de dos décadas.
  • El Hang Seng de Hong Kong marca el punto más elevado en 10 años.
  • Los mercados de India, Taiwán e Indonesia también se encuentran en niveles inéditos.

Es un momento inusual para las acciones en la región, ya que las fuertes ganancias corporativas, el estímulo económico y el crecimiento eclipsan los riesgos políticos cercanos.

"Los mercados parecen impermeables a los eventos externos", opina el analista de CMC Markets Michael McCarthy.

El experto llegó a afirmar que "el ruido de sale de Corea del Norte apenas hace mella".

Otros analistas argumentan que mientras los mercados de EE.UU. permanezcan bien, muchos buenos momentos para los inversores en Asia aún están por llegar.

Crecimiento regional

La liquidez masiva junto con las tasas de interés ultrabajas crearon un ambiente fértil para que las acciones prosperen.

Además, Asia disfruta de rebote de las ganancias récord que se registran en Wall Street.

Al mismo tiempo, la economía de China -que apunta a un crecimiento del 6,5% este año- ha estado apuntalando a la región desde hace algún tiempo.

La segunda economía más grande del mundo tiene un gran impacto en las fortunas de otros países, incluso cuando su tasa de crecimiento se modera.

Por ejemplo, Corea del Sur vio un crecimiento de sus exportaciones en los últimos 11 meses gracias en gran medida a China, que compra alrededor una cuarta parte de sus productos de exportación.

"La mejora de las condiciones económicas de China realmente puede verse como un detonante de las acciones en Asia", explica el analista de IG Markets Jingyi Pan.

Y la economía de Japón también viene ganando fuerza.

Las exportaciones están subiendo y el fuerte gasto interno en dispositivos como cámaras y computadoras de China está impulsando el crecimiento económico japonés.

La reelección del primer ministro Shinzo Abe y la posible continuación de sus políticas fueron recibidas con vítores por los inversores.

Ed Rogers, director ejecutivo de Rogers Investment Advisors en Japón, cree que el índice Nikkei puede escalar aún más.

Los chips de memoria

Todo este dinero podrá encontrar muchos sitios en Asia donde las acciones son más baratas en comparación con otras partes del mundo.

Las empresas en la región se están fortaleciendo y los resultados bien recibidos de esta temporada de ganancias han impulsado a los mercados.

Para las empresas surcoreanas, las perspectivas son incluso más brillantes.

El analista de CLSA Paul Choi sostiene que, a comienzos de 2017, los inversores esperaban un crecimiento del 10% en los beneficios corporativos, ahora el pronóstico es de alrededor del 50%.

Y tiene mucho que ver con los chips de memoria.

Los precios altos de los chips usados ??en dispositivos electrónicos han estimulado los índices de pesos pesados como Samsung y SK Hynix, así como al resto del mercado.

De hecho, Choi señala que las fluctuaciones en el valor de los chips de memoria resultan más amenazantes para el mercado de Corea del Sur que las provocaciones de su vecino del norte.

Lo que nos lleva de vuelta a Pyongyang.

Los inversores parecen en gran medida no afectados por las muestras de agresión militar (pruebas de misiles y provocaciones contra Japón) y los analistas dicen que los mercados han tenido en cuenta el riesgo.

Para Rogers Investment Advisors, la amenaza de Corea del Norte se puede describir como "algo exagerada".

Esa actitud cambiará drásticamente si las amenazas se convierten en acción.

Hasta entonces, existen otros riesgos para el crecimiento asiático que preocupan más.

Amenaza "desconocida"

Cerrar el grifo de estímulo y aumentar las tasas de interés pueden reducir el entusiasmo, mientras que los analistas señalan que la creciente deuda de China es otra amenaza para la región.

Para Ed Rogers, el riesgo político y la "impredecibilidad" se ciernen sobre los mercados asiáticos y movimientos inesperados podrían obstaculizar los recientes crecimientos.

La amenaza de lo "desconocido" es peligro conocido por los observadores del mercado en la región.

"Los riesgos más dañinos son los que no pronosticamos", dice por ejemplo McCarthy, de CMC Markets.

Una última nota recurrente de precaución es la prisa en Wall Street.

La escalda reciente en EE.UU. se ha basado en las sólidas ganancias, junto con las esperanzas de una reforma tributaria y políticas favorables a las empresas bajo el presidente Donald Trump.

Sin embargo, el coro de preocupación por el fuerte aumento del mercado está creciendo en Wall Street.

La historia muestra un descenso gradual desde los niveles récord actuales en los mercados de EE.UU. es poco probable, y un colapso podría conmocionar al mundo.

"Si Estados Unidos colapsa, la mayoría de las cosas serán arrastradas. Asia no será inmune", sentencia Josh Crabb de Old Mutual Global Investors.

"Los mercados tienden a ponerse eufóricos y luego se vuelven temerosos. En teoría, no se debe tener auge y caída, pero el comportamiento humano impulsa a los mercados bursátiles más que a la lógica".

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