Por Esteban González y Juan Pablo Figueroa 

La tarde del 14 de agosto de 2013, Lucía Hiriart llegó a la antigua casa que la Fundación CEMA Chile ocupaba como sede central. En uno de los salones del inmueble ubicado en la avenida Francisco de Bilbao N°1145, en Providencia, la viuda del ex general Augusto Pinochet se reunió con sus principales colaboradores en la entidad benéfica que preside desde comienzos del régimen.
Pero la cita nada tenía que ver con CEMA, la fundación que hoy investiga la justicia. La razón del encuentro era revisar una millonaria oferta que había recibido la Fundación de Apoyo Social (FAS), otra organización sin fines de lucro que preside Lucía Hiriart, que opera en total silencio desde que obtuvo su personalidad jurídica en 1983 y que hoy es considerada una especie de entidad espejo de CEMA.

En la actualidad, FAS es dirigida por las mismas personas que manejan CEMA. Comparten el mismo directorio, sesionan los mismos días y ocupan como sede el mismo edificio. Pero el vínculo es aún más estrecho: los estatutos de CEMA indican que si por algún motivo la fundación se llega a disolver, la Fundación Apoyo Social recibirá la mitad de sus bienes y activos. Un patrimonio que según el balance de CEMA de 2014, se alzaba sobre los $ 5.000 millones. Definir el actual patrimonio de Cema, sus bienes e inversiones, es hoy uno de los principales desafíos de la investigación judicial que reabrió la Corte de Apelaciones hace un mes.

La relación entre estas dos fundaciones dirigidas por Lucía Hiriart, CEMA y FAS, es también parte de lo que está investigando el Ministerio de Justicia. La indagatoria apunta a determinar si han existido traspasos de dinero entre ellas o si efectivamente han utilizado sus recursos en actividades relacionadas con los objetivos establecidos en sus respectivos estatutos: ayuda social. De no ser así, ambas podrían arriesgar la cancelación de su personalidad jurídica.

Un equipo de Contacto investigó durante meses el alcance del patrimonio inmobiliario que la Fundación CEMA Chile forjó durante la dictadura, principalmente con propiedades que le fueron cedidas de forma gratuita por el Estado y que se reparten por todo el país. La mayoría ya han sido vendidas, generándole a la entidad miles de millones de pesos en ingresos.

¿Cuántas propiedades de origen fiscal le fueron donadas a CEMA? ¿Cuánto dinero han obtenido por la venta de esos inmuebles? ¿Adónde ha ido a parar ese dinero? El detalle con la respuesta a esas preguntas lo podrá descubrir en el reportaje de Contacto que este domingo 22 de mayo se emitirá en Teletrece.
 

La casa de Bilbao

En la reunión del 14 de agosto de 2013, el director de la Fundación de Apoyo Social, Julio Véjar –quién al mismo tiempo es director administrativo de CEMA–, leyó ante el directorio una propuesta de negocio: la Inmobiliaria Delabase II S.A. ofrecía comprar la casa en la que estaban reunidos a un valor de 30 UF el metro cuadrado útil.

El inmueble que interesaba a la inmobiliaria llegó a manos de FAS de la misma forma en que CEMA obtuvo gran parte de sus propiedades: cedida de forma gratuita por el Estado.

La casa había sido donada en 1985 por el Ministerio de Bienes Nacionales a la Fundación de Apoyo Social para cumplir con las labores benéficas definidas en sus estatutos.

Ante la oferta de la inmobiliaria, la aprobación del directorio fue unánime. Luego de estudios topográficos y gestiones, el 12 de diciembre de 2013 la FAS vendió en $ 625 millones una propiedad que había recibido gratis y que durante años funcionó como una sede compartida con su fundación hermana, CEMA Chile.

En el terreno actualmente se construye una torre de departamentos.

Después de la venta, tanto FAS como Cema se trasladaron a un inmueble vecino en la misma calle Francisco Bilbao, propiedad donde todavía funcionan ambas.

El origen de FAS

FAS fue creada por Lucía Hiriart, su hermana Tatiana y sus tres hijas –Lucía, Verónica y Jacqueline Pinochet– con el fin de “proporcionar ayuda material de carácter habitacional, vestuario, medicinas y asistencia general” a familias de escasos recursos.

Actualmente es difícil determinar con exactitud quiénes son sus beneficiarios.

Contacto revisó las memorias y balances que esa fundación envió al Ministerio de Justicia entre 2004 y 2014, documentos donde se entrega muy poca información. De hecho, en 2005 y 2006 sus memorias sólo consignan que esos años no tuvieron actividades. Y en otros, sólo se limitan a hacer un conteo de las ayudas sociales que prestaron a sus beneficiarios. Por ejemplo, en 2014 señalan que prestaron ayuda social a 18 personas, entre las que se cuenta la compra de una silla de ruedas, la mantención de un equipo para la apnea del sueño y el financiamiento de gastos médicos.

Poco se sabe también sobre su financiamiento. Las memorias de los últimos 10 años no dicen nada respecto a sus ingresos ni su origen.

El 2014 registra activos por $ 1.377 millones, de los cuales el 40% corresponde al avalúo del inmueble que hoy ocupa junto a Cema.

¿Cómo llegó FAS a ser dueña de este terreno?  Usted conocerá estos nuevos  antecedentes en el capítulo de Contacto de este domingo 22, en Teletrece. “Las ventas de Cema”.

[AVANCE] Contacto: Las ventas de Cema

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