El mundo amoroso de los animales es sorprendente y la muestra más reciente es la historia de un ganso bisexual llamado Thomas, que murió recientemente en Nueva Zelanda a los 40 años.

Quienes conocen la vida de Thomas en la laguna Waimanu, cuentan que hace muchos años él decidió alejarse del resto de los gansos y vio a Henry -un cisne negro- como su compañero de vida por cerca de 20 años.

Que Henry con posterioridad formara una familia con una hembra cisne llamada Henrietta no fue impedimento para el amor, ya que Thomas se quedó junto a la pareja hasta que el macho murió en 2009 e incluso apoyó en el cuidado de los hijos como parte de una especie de triángulo amoroso. Las fotos son conmovedoras.

En 2013 el ganso fue reubicado en el centro de Rehabilitación de Aves de Wellington en Johnsonville, Nueva Zelanda, debido a complicaciones de salud que le tenían sin la visión de un ojo. Allí finalmente murió la semana pasada.

El plan ahora es enterrarlo junto a su alma gemela en el parque donde vivieron por años.

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