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¿A quién le pasamos el cacho de marzo?

¿A quién le pasamos el "cacho" de marzo?

Estamos claros: Sampaoli no seguirá, la justicia y el Servicio de Impuestos Internos determinarán cómo será el adiós del técnico campeón de América y el Toto Berizzo es la gran carta para junio, cuando termine su contrato con el Celta y todos tan tranquilos.

El problema es marzo. ¿Quién dirige frente a Argentina y Venezuela? No parece sensato quemar a Berizzo y la inteligente y elogiable idea de que Sampaoli se jugara la indemnización en cancha fue rechazada sin mayor análisis por las partes. Por lo tanto hay que buscar alternativas viables. Arturo Salah es entrenador, y como tal se ha preocupado siempre de los “procesos” y “dignificar la profesión”, por lo que la tarea no es fácil, aunque esté en manos de un experto.

Propongo ayudar en el conflicto. Yo propongo y ustedes deciden. ¿Se animan a acoger alguna de estas proposiciones, para que avancemos en el tema? Entiéndase bien: no se trata del próximo seleccionador, sino de aquel que se haga cargo de los próximos dos partidos.

1.- MANUEL PELLEGRINI. Si efectivamente es amigo de Arturo Salah debe ayudarlo a salir del paso, pedirle permiso a Abramovich y después –saldada su deuda- volver al medio europeo, a la comodidad de los equipos millonarios, a las grandes ligas. Pero que no olvide que Sampaoli estuvo entre los tres mejores del mundo gracias a la selección. Son dos partidos  y puede tener a Jorge Pellicer de ayudante para que le haga la planificación previa y Manuel llega como los jugadores, aprovechando la fecha FIFA. Para un plantel díscolo se requiere un tipo experimentado. Simple.

2.- MARCELO BIELSA. Ya no está Jadue. Tampoco Segovia. No existen ni Ruiz Tagle, ni Estévez, ni Juraszeck. Se fueron Federico Valdés, Luis Felipe Gacitúa y Sebastián Piñera. La razzia completa. ¿Cómo puede argumentar que son los mismos de siempre? Hasta se podría hablar de “la maldición de Bielsa”. No tiene excusas para no darnos una mano y, lo que es mejor, podría quedarse para siempre si le queda gustando. Debe estar aburrido en Rosario y ya está visto que lo de don Marcelo no son los títulos, sino las ideas quijotescas.

3.- JOSÉ "COTO" SIERRA. Antes, cuando todo era más simple y despelotado, se le entregaba la selección al técnico del equipo campeón. El Zorro Alamos el 73, por ejemplo, cuando echaron a Gutendorf. José Luis es joven, cercano a los jugadores y entenderá que se trata de echar una mano en un momento complicado, difícil, insalvable. Además, los jugadores de la Roja ya avanzaban desde hace rato por la vía de la posesión de la pelota. Todo calza.

4.- SEBASTIÁN BECCACECE. No diga nada, ya lo sé. Pero escuche un segundo: el principal socio comercial de la selección es Carlos Heller. O sea, no le conviene un derrumbe porque sería nefasto para la publicidad asociada y para el Mega. Para decirlo de otra manera, todos estamos interesados en que a Chile le vaya bien ante Argentina y Venezuela, pero al presidente de la U más que nadie. Ya logró destrabar a su técnico, que estaba en similar situación que Sampaoli, sin grandes costos, ni de imagen ni económicos. ¿Por qué no puede convencer a Beccacece para que haga estos dos partidos y termine libre de polvo y paja?

5.-  EL "PIOJO" HERRERA. Nos conoce de memoria, está acostumbrado a agarrar fierros calientes, hay plata para convencerlo y puede ser la oportunidad de su vida. Le gana a Argentina y Venezuela, nos pone en carrera y entra a tallar como técnico para el resto de las clasificatorias. Puede empezar a trabajar mañana y si no nos convence, si se mete en política, si le pega a un comentarista deportivo en el aeropuerto, pues lo dejamos marchar después de darle las gracias. Para situaciones desesperadas, medidas desesperadas, ¿no?

6.- ARTURO SALAH. No es usual que el presidente se siente en la banca, pero ya está dicho: son minutos desesperados. Don Arturo ya tuvo dualidad de funciones en el pasado y no se le puede haber perdido “el librito” para parar un equipo. No pedimos los seis puntos, con cuatro quedamos contentos. El único problema es que descuidamos la ANFP, pero, honestamente, lo que pase entre los dirigentes a nadie le importa. Lo que queremos es ir a Rusia.


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