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Alexis debe partir

Alexis debe partir

Es verdad. Es Londres, es un equipo con mucha historia, es la Premier y fue su propia elección. Pero el calvario de Sánchez no tiene fin. Y, en su ofuscación, comete errores imperdonables, como exagerar la gesticulación que hizo célebre la imitación de Kramer, enfureciendo a su entrenador, a sus compañeros y –dentro de poco- a la totalidad de los hinchas.

El Arsenal –lo sé por “Fiebre en las gradas”, la estupenda novela de Nick Hornby – es un equipo sufrido. Pero la mayor parte de las culpas recaen sobre Wenger, que este año se anotó varios récords. Por lo pronto, nunca antes en la historia un cuadro ingés fue derrotado de manera tan humillante. Y más encima por un alemán.

El francés lleva 21 temporadas en el cargo, período en el cual se hizo parte de la propiedad del club. Fue socio de sus dueños cuando se decidió priorizar la construcción del Emirates por sobre la contratación de refuerzos, y en ese puro paso perdió gran parte de su identidad como entrenador para transformarse en un dirigente. Pero, además, falló en los cálculos, ya que no ha acertado en los últimos fichajes.

En La Champions ha perdido en las últimas siete temporadas en octavos de final, casi siempre de manera estruendosa. Y su última Premier la gabó hace 12 años. Lo salvan algunas Copas, pero la sensación a nivel internacional es la misma: su estrilo perdió novedad y contundencia. nLa debacle de esta temporada lo tiene en una posición inédita: podría quedarse fuera de la Liga de Campeones de la próxima temporada, lo que los hinchas aceptarían con cierta resignación, pero Stan Kroenke, el dueño, no. El estadounidense sufre sobre todo en la lucha contra sus pares millonarios. De los partidos que lo han  enfrentado con los grandes equipos de la Premier ha sacado apenes 5 puntos de los 21 posibles.

"La relación del chileno está desgastada con todo el club. Ha llegado el momento de partir. Hay que decidir dónde."

A los 67 años, convertido en un técnico impávido ante la catástrofe, Wenger dejó de ser la figura paternalista que Alexis siempre ha requerido. Seguramente no le gustan ni las rabietas ni los gestos ni los ademanes del tocopillano, que quiere ser tan grande como Messi o Cristiano pero que percibe, con razón, que está perdiendo la pelea con Arturo Vidal en el podio nacional.

¿Si se va Wenger y llega Massimiliano Allegri? Lo mismo. La relación del chileno está desgastada con todo el club. Ha llegado el momento de partir. Hay que decidir dónde.


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