Crédito: Agencia Uno
Colo Colo, de perseguido a protegido

Colo Colo, de perseguido a protegido

Es verdad: la actuación de los árbitros en el clásico entre Colo Colo y la UC fue determinante. El guardalíneas no sancionó la posición de adelanto de Opazo en el gol, Polic no cobró penal en la mano evidente de Baeza en el área y la descalificadora plancha de Suazo a Buonanotte merecía algo más que el "siga-siga" del juez. Lo consignamos porque, cuando se vuelva a hablar de "persecución", en el Cacique deberían recordar este partido en San Carlos.

Los albos se metieron en la pelea porque de los últimos doce puntos han ganado diez. Y porque Guede se acordó que tenía en el desván al Torta Opazo, autor de tres de los últimos cuatro goles del equipo. Con una buena dosis de pragmatismo, los albos esperan para meter lo que hoy se llama "transiciones rápidas" y antes, en los tiempos de Julito, de denominaba "su majestad el contragolpe".

"Cuando se vuelva a hablar de "persecución", en el Cacique deberían recordar este partido en San Carlos"

El pleito ante los cruzados permitió ver mejor a los albos en el segundo tiempo, cuando a la UC la urgencia la obligó a ir arriba dejando muchos espacios. No fue un partido para brillos y la cerrada definición – con mano arbitral de por medio – sirve más en la tabla que para disipar las lógicas dudas en el funcionamiento. Por lo pronto los albos han marcado 14 goles contra 6 del puntero, pese a la sequía de Paredes (3) y la marginación de Octavio Rivero, quien no llega ni a la citación, por lo que catalogarlo de defensivo es absolutamente equivocado.

Por el lado de la Universidad Católica, el evidente despojo puede haberle dado oxígeno a Mario Salas, quien ha manejado la crisis de puntos y juego con bastante más energía e ideas que Juan Antonio Pizzi en la selección, para poner sólo un ejemplo. Son tan marcadas y evidentes las bajas en los rendimientos individuales de varios de sus jugadores – lo de Jeison Vargas llega a ser irritante – que la frenética búsqueda del entrenador conmueve a los imparciales e impacienta a los fanáticos, incapaces de ver que con Llanos, Vallejos, Fuenzalida y el mismo Vargas como variantes ofensivas no hay mucho para apostar.

"La lógica indica que el Comandante tendrá hasta el final del campeonato para intentar la única meta que parece lógica a estas alturas: clasificar a un torneo internacional"

Pese a que la defensa de Juan Tagle no fue tajante ("no es momento para hablar del tema"), la lógica indica que el Comandante tendrá hasta el final del campeonato para intentar la única meta que parece lógica a estas alturas: clasificar a un torneo internacional. Si otra derrota precipita el cambio, no quedaría más alternativa que alguien de las divisiones menores para aplicar un revulsivo.


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