El fútbol está peor que la teleserie

El fútbol está peor que la teleserie

Colo Colo organizó la Noche Alba y presentó sólo un refuerzo: Javier Reyna, un colombiano que es toda una apuesta porque viene hace rato sin jugar. No hubo helicóptero, ni Cecilia Bolocco ni el largo desfile de rostros nuevos –unos valiosos y otros olvidables- que esta fiesta veraniega solía ofrecer.

La U no está para presentaciones. Primero porque sólo tiene a Fariña (luego de prometer a Jara, Pinilla, Díaz, Mena y otros) y segundo porque su gran carta, Sebastián Beccacece, está en una situación similar que Sampaoli, aunque con el paraguas protector de Azul Azul, que ayudó en la elección de Arturo Salah. Si el esmero para que el seleccionador pague su cláusula se hubiera puesto en su asistente, la situación sería difícil para Carlos Heller. Pero no lo es.

En la UC optaron por repatriar a gente de la casa -“canteranos” les llamamos los cuicos ahora- que estaba en desgracia, y es toda una apuesta. Los problemas mayores de la UC estaban en el mediocampo y si alguna de sus cartas madura lo suficiente, creo que arrancan con ventaja en el torneo. Azules y albos estarán enfrascados en la Copa Libertadores.

Hasta hace poco, en esta breve antesala veraniega proliferaban -como los festivales y los récords Guiness tipo la empanada más grande o lo sandía con menos pepas- las noches de colores, porque se hacían en el entendido que los hinchas querrían encantarse con la oferta de su club para la temporada entrante. Hoy todo eso importa poco y este es ya, oficialmente, el campeonato más depreciado de los últimos tiempos.

Son tiempos de austeridad, dirán los dirigentes, y eso es bueno, porque la danza de millones vivida en los últimos años trajo mucho ruido y pocas nueces, como diría Michael Ríos; pero es extraño si el CDF vale mil millones y es pésimo para el espectáculo, porque no hay nada nuevo que ofrecer y lo que recién terminó fue muy malo. El torneo parte sin candidato y, como esto es más corto que un suspiro, poco importa. Lo que baja la caña es la falta de expectativas reales para la Copa Libertadores, porque bueno sería que los clubes reemplazarán a la selección en la representatividad nacional, ya que todo indica que para la Roja vendrá el período de las vacas flacas.

Una cosa más. Sobre el tema de la violencia y la posibilidad bonita y cándida de que la familia vuelva a los estadios. En la Noche Alba hubo escándalo en las tribunas cuando la Garra Blanca trató de agredir a los hinchas peruanos de Universitario y a las Fuerzas Especiales que volvían a los recintos deportivos. Justo en el momento en que Blanco y Negro había presentado una apelación a la sanción que prohíbe público en las graderías.

Partimos tiki taka. Con razón la teleserie de Sampaoli, con todo lo ordinaria que es, se lleva toda la atención.


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