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¿Es Bielsa el maestro de Sampaoli?

¿Es Bielsa el maestro de Sampaoli?

Marcelo Bielsa no eludió la comparación con el nuevo entrenador de la selección argentina, Jorge Sampaoli. Habló desde su inmensa estatura moral –superior, obviamente, a la del casildense- para hacerse cargo de las dos principales críticas que se le han hecho en su carrera. Que no es flexible y que no gana títulos.

La flexibilidad táctica tuvo su punto más crítico al quedar eliminado en primera fase del Mundial del 2002. La línea gruesa apuntaba a la negativa de poner a Bastituta y Crespo en la misma alineación, pero estaba claro  que los rivales (Suecia e Inglaterra) ya le tenían tomada la mano a su esquema y que su aplicación sin sorpresas alimentó el fracaso. Cuando dirigió a Chile deslumbró en muchos partidos, pero fue claramente superado por los técnicos que supieron jugarle. De hecho, el Mundial del 2010 fue opaco en comparación a la expectativa de juego generada.

Estando en el grupo de los mejores técnicos del mundo, Bielsa no tiene grandes títulos para mostrar frente a Ancelotti, Guardiola, Mourinho y hasta Pellegrini, porque la misma rigidez que se autoadjudica le privó de ganar la Copa Libertadores, la Copa América y, en su paso por el fútbol europeo, las finales con el Athletic de Bilbao, precisamente por no estar dispuesto a  modificar su táctica.

Bielsa no tuvo la misma rigidez en otros aspectos de su profesión. No dudó en trabajar en la AFA cuando estaba bajo la égida de Julio Grondona, uno de los más corruptos y siniestros dirigentes que han gobernado el fútbol mundial. Y dejó a medio camino el proyecto con el Español de Barcelona para hacerse cargo de la albiceleste, algo que se le ha reprochado con dureza a Sampaoli, que al menos va a llegar a fin del torneo.

Para la evaluación de su carrera, en su desgarrador autoanálisis, Bielsa señala que "no haber ganado nada lo tomo como un fracaso. Soy un entrenador que no ha tenido éxito", lo que es un tremendo contrasentido con otra de sus frases: “los medios de comunicación se especializan en pervertir a los seres humanos según su victoria o derrota”. La inexplicable y flagrante contradicción sólo se explica en otra rigidez: considerar que todo el análisis periodístico está contaminado.

En su nueva aventura europea tendrá a su cargo al Lille, que asegura tomar por convicción, aunque la experiencia dice que terminó divorciándose en malos términos de otros desafíos que parecían hechos a su medida y requerimiento.

Bielsa ha vuelto como siempre, provocando polémica sin proponérselo genuinamente, sólo para dejar en claro un aspecto que le parece central: no quiere que se vea a Sampaoli como un legítimo discípulo o sucesor. Porque lo suyo va más allá de la cancha, del triunfo o de lo cotidiano. Lo que busca Bielsa es mucho más trascendental, creo.

 


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