Crédito: AP
La tercera guerra mundial será por el fútbol

La tercera guerra mundial será por el fútbol

El escándalo de los sobornos en la FIFA y la Conmebol escaló esta mañana a crisis internacional cuando Vladimir Putin acusó directamente a los Estados Unidos  de aplicar su propia justicia a todo el mundo. El líder ruso pretende defender, a toda costa, el mundial del 2018 que según sospecha todo el orbe, fue conseguido a punta de sobornos, al igual que el de Qatar.

Le respondió David Cameron con rudeza, y no sólo porque Inglaterra quería ese mundial, sino porque el tema se instaló en las cumbres del poder, por las implicancias económicas y estratégicas que están comprometidas. Grandes conglomerados de las comunicaciones y patrocinadores aparecen involucrados en una lucha que promete no tener cuartel. Y donde Chile, a través de su gobierno, debería definir una postura: el próximo gran evento del fútbol internacional se jugará en las canchas que el Estado construyó y donde los ojos del mundo estarán puestos, no sólo por las estrellas que lucharán por el título, sino por los salones Vip que estarán repletos de acusados y condenados.

"No parece razonable que Sergio Jadue sea quien inaugure y comande la Copa América"

A propósito de eso, no parece razonable que Sergio Jadue sea quien inaugure y comande la Copa América. Siguiendo el ejemplo de otras Federaciones - la muy poderosa CBF, por ejemplo - debería dejar el puesto hasta aclarar convenientemente  los cargos que le formula el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, que no son menores.

El presidente de la Federación reaccionó rápidamente a las acusaciones y la detención de sus pares, pero de manera muy desprolija y vaga, dejando más dudas que certezas. Los documentos que comprobarían el depósito son contradictorios, abren nuevos flancos para la sospecha y no aclaran los puntos centrales: de dónde proviene el dinero y qué destino tuvo. Además genera dudas el procedimiento utilizado, ya que los plazos y los organismos no son claros.

"Jadue está hoy en una posición, al menos, incómoda. Debe demostrar su inocencia y batallar contra la sospecha generalizada de la corrupción"

Jadue está hoy en una posición, al menos, incómoda. Debe demostrar su inocencia y batallar contra la sospecha generalizada de la corrupción. A ese respecto deberán pronunciarse los presidentes de las sociedades anónimas el 4 de junio, pero no hay demasiadas esperanzas sobre  lo que pase en esa jornada, porque los asistentes han demostrado ser un rebaño muy dócil y poco inquisitivo. En todo caso, poco se sabrá: hace bastante rato que los Consejos de Presidentes se hacen a puertas cerradas y en riguroso secreto.

De cara a la Copa América, la situación también es compleja. La Presidenta Bachelet deberá saludar y confraternizar con una serie de mandatarios futboleros salpicados por la corrupción, el soborno, la conspiración mafiosa. Recientemente, con la realización del Mundial Juvenil Femenino, Bachelet fue expuesta a saludar, condecorar y alabar a Nicolás Leoz, al mismo Joseph Blatter y al increíblemente corrupto Chuk Blazer, el soplón que destapó todo el escándalo y que fue “cableado” por el FBI para conseguir más pruebas. Una lección que debe aprenderse: la mejor manera de relacionarse con los dirigentes del fútbol es la sospecha. Y la lejanía.


Lo más visto en T13