Crédito: Agencia Uno
Los ingleses no inventaron nada

Los ingleses no inventaron nada

En la formación del Manchester City de Guardiola del sábado había tres ingleses: Stone, Walker y Delph. Podríamos sumar a los titulares, aunque no jugó, a Sterling. En el United cuatro locales saltaron a la cancha, mientras el Chelsea, en todo su plantel, tiene únicamente a Cahill y Drinkwater como ingleses, aunque el campeón no tiene a ningún canterano en su plantilla. El Arsenal de Wenger hace rato que no tiene ingleses en su formación, porque Ramsey es galés.

Para hacerla simple: nunca antes en la historia del fútbol inglés (del que se dicen inventores) hubo tan pocos ingleses en cancha. Pero, como una mueca del destino, los de la rosa este año se coronaron campeones en los mundiales sub 20 y sub 17, con honores. La primera y más lógica explicación es que el trabajo que hacen los propietarios con sus divisiones menores es fantástico. Y les creo. Pero una duda razonable es plantearse para qué, si los planteles son conformados en su inmensa mayoría por grandes estrellas foráneas.

"Acá cada cierto tiempo debatimos la cuota de extranjeros en los planteles, sin fijarnos en lo que debería ser primordial: la calidad más que la cantidad"

No hay una directa relación entre los extranjeros permitidos y el éxito de las selecciones. Sólo una vez que abrió sin restricciones las puertas los españoles cambiaron de la ineficiente "Furia Roja" de su mediocre selección a campeones del mundo con el toque elegante como estandarte. A los buenos proyectos propios les cuesta mucho abrirse paso en los grandes equipos (Morata y Pedro son dos recientes excepciones) y la famosa generación dorada de la Masía – encabezada por un argentino, Messi – fue reemplazada por contrataciones extranjeras en los blaugranas. Una más: estos ingleses campeones no juegan "a la inglesa", como los españoles campeones no jugaban "a la española". El tema es que hoy a nosotros nos gustaría mucho saber qué es "jugar a la chilena".

El tema es interesante porque acá cada cierto tiempo debatimos la cuota de extranjeros en los planteles, sin fijarnos en lo que debería ser primordial: la calidad más que la cantidad. Es verdad que los goleadores y las grandes figuras del torneo suelen venir de afuera, pero es todo un contrasentido que tengamos que hacer jugador a nuestros mejores proyectos juveniles por una norma obligatoria que, por lo demás, incomoda mucho a los entrenadores.

Sería muy lindo de debatir y analizar qué haremos a este respecto con los dirigentes, a los que, está demostrado, el trabajo en las divisiones menores les interesa muy poco. La ANFP acaba de ratificar a los entrenadores del proceso de menores, Luis "Hualo" Ahumada, Héctor "Choro" Robles y Hernán Caputto, pese a los pobres desempeños de las últimas selecciones. Lo hicieron como una manera de darle "continuidad al proceso" sin que existiera un adecuado análisis de la calidad del proceso al que le estamos dando continuismo, sin que lo avalen los resultados.

"Sería muy lindo de debatir y analizar qué haremos a este respecto con los dirigentes, a los que, está demostrado, el trabajo en las divisiones menores les interesa muy poco"

¿Habrá discusión en el próximo Consejo sobre la cantidad de extranjeros? ¿Y será posible que los dirigentes se autoimpongan condiciones de excelencia para las contrataciones que traigan? ¿Serán capaces de generar las condiciones para una competencia de calidad en las cadetes? ¿Pondrán exigencias para invertir parte de los cientos de millones de dólares que recibirán en la formación de jugadores? ¿Se solicitará un currículum a los seleccionadores juveniles acorde con la enorme responsabilidad de su cargo?

Son preguntas que los ingleses seguramente ya se hicieron. Y que en Chile, si se hacen, no tienen respuesta pública. El debate importante del fútbol sigue siendo a puertas cerradas.


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