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Eduardo Vargas

No son kamikazes, son rangers

Uno de los méritos de Sampaoli es hacer crecer a jugadores que en sus clubes no rinden. Gonzalo Jara es un buen ejemplo, pero que no es exclusivo del casildense. El castigado defensor nunca se afirmó en sus equipos, pero fue titular con Acosta, Bielsa y Borghi también.

Mauricio Isla ofrece más dudas que certezas en su labor por la banda derecha. Pese a que no logró consolidarse ni en la Juventus ni en el Queen Park Rangers, fue fundamental con su gol y sus desbordes en la épica victoria sobre Uruguay. Pero el caso más contundente es el de Eduardo Vargas, quien debería tener un contrato en exclusiva con Sampaoli. Edú salió de la Universidad de Chile convertido en un goleador de fuste, pero ni en Nápoles, ni en Brasil, ni en Valencia ni en Inglaterra logró acercarse siquiera al rendimiento que tuvo con los azules o exhibe con la selección.

"Pese a la pésima temporada en la Premier, Mauricio Isla y Eduardo Vargas se han convertido en los héroes del paso a la final de la Copa"

El DT de la Roja lo ha privilegiado sobre un referente de área, y el jugador le ha respondido con goles fundamentales, como los dos que le anotó a los peruanos, en un partido increíblemente complicado. Vargas fue la llave mágica para destrabar un pleito que parecía irremediablemente enredado tras el empate, con un balazo que sacó de la galera y que sorprendió a todos los defensores del Rimac.

Antes de conocer al otro finalista sólo se puede decir una cosa de Chile: siempre ha sido superior. En todos sus encuentros. Ningún rival lo ha superado ni en ambición ni en juego. Parecía que la escuadra de Gareca lo haría, porque en los primeros 25 minutos de partido los superó, pero la torpe actitud del impenitente Carlos Zambrano permitió equiparar el juego.

Eduardo Vargas
Eduardo Vargas le da a Chile el paso a la fina de Copa América Reuters

Con lo que tenemos –que no es poco- alcanzó para lograr el primer gran objetivo: estar en la final de la Copa América que hemos organizado en casa. El segundo es el que nos enfrenta a la encrucijada eterna: romper la historia o conformarnos, otra vez, al premio de consuelo.

Para aspirar al cetro habría que mejorar la banda izquierda de la zaga (que no ha tenido solución), rescatar el protagonismo de Arturo Vidal (que quedó magullado dentro del Ferrari en la carretera) y pedirle, encarecidamente, a Alexis Sánchez que aparezca en toda su dimensión. La célebre pregunta de sus compañeros en el entretiempo del partido con Uruguay habría que habérsela hecho con más agresividad y grosería al cabo del partido de ayer, donde brindó su más pálida actuación en lo que va corrido de Copa. Pero, seamos honestos, aspirar a todo eso sería como desear la perfección y eso, en el fútbol, rara vez se alcanza.

Lo que sirve para la final es que el cielo se abra y nos ilumine, que exista corazón suficiente y que, como ha ocurrido después de la primera fase, alguno de los obreros se disfrace de héroe para aniquilar las dudas. Y eso no es mucho pedir.


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