Crédito: AFP
Por la pura camiseta

Por la pura camiseta

Debe ser porque yo crecí y comencé a trabajar en la época en que los equipos eran del 1 al 11, y cada número tenía un significado especial. Uno, en el equipo del colegio o de los amigos, era el 2, y por más empeño que le pusiera no te darían, ni en broma, la 10.

Después la cosa cambió y daba lo mismo, porque lo que realmente importaba era el apellido impreso sobre el número. Pero quedó la magia de algunos dorsales marcados a fuego en la historia, independientemente de quien los usara.

"Hay en el tira y afloja de estas horas un factor que me parece indiscutible, irrechazable, impresionante. Los 'Diablos Rojos' le ofrecen al tocopillano la más codiciada de sus camisetas, la número 7"

Ahora que Alexis Sánchez divide a Mánchester entre rojos y celestes, hay un factor que, para mí,  vale más que ningún otro. Hay quienes preferirán a Pep Guardiola sobre Mourinho, el actual poderío económico del jeque sobre una historia plagada de leyendas o la posibilidad cierta de abrazar títulos que para los ciudadanos están al alcance. Pero, de verdad, hay en el tira y afloja de estas horas un factor que me parece indiscutible, irrechazable, impresionante. Los “Diablos Rojos” le ofrecen al tocopillano la más codiciada de sus camisetas, la número 7.

Desde que el inigualable George Best lo luciera en su espalda, ese dorsal es magia pura en un equipo que tiene leyendas para regalar. El irlandés la lució entre 1963 y 1974, otorgándole un valor particular: iba asociada a su explosiva personalidad. Para ponérsela, había que ser no sólo talentoso, sino además estar un poco loco. Por algo Eric Cantona la convirtió en universal cuando la guerra de las marcas deportivas transformó un  pedazo de tela en todo un símbolo, entre 1992 y 1997.

La roja número 7 del Manchester fue de Bryan Robson y de Michael Owen, por cierto, pero también de dos íconos del deporte moderno, de la moda (como también le gusta a Alexis) y del culto a la personalidad. David Beckham entre el 95 y el 2003 y Cristiano Ronaldo luego hasta el 2009 la lucieron con garbo, estilo y narcisismo, inaugurando una nueva era para el fútbol y el marketing.

"A Alexis le gustará sumarse a la leyenda, la promesa de inmortalidad, el rito sagrado de un número que siempre ha significado algo importante, para nosotros y para el mundo"

Ustedes me dirán que en los últimos años dos latinoamericanos (Antonio Valencia, Ángel Di María) la vistieron sin hacer historia, pero a Alexis le gustará sumarse a la leyenda, la promesa de inmortalidad, el rito sagrado de un número que siempre ha significado algo importante, para nosotros y para el mundo. 

En el City la 7 la tiene Sterling, la 10 Agüero y Gabriel Jesús lleva la 33. Están vacantes la 9 y la 11. Pero, seamos honestos, nada parece tener la magia de la 7 del United.


Lo más visto en T13