Crédito: Agencia Uno
Por qué no me gusta Calama...

Por qué no me gusta Calama...

…como sede de partidos clasificatorios, me apresuro en aclarar para que no me declaren, como a Yerko, en persona non grata. Y en tiempos de desplome de los comodities, lo que exacerba mucho los ánimos.

El problema es que cosas como estas las hacen los que están necesitados. Ecuador utilizando la altura de Quito y olvidando –casi completamente- a Guayaquil como plaza clasificatoria. Bolivia, por supuesto, con La Paz. A nosotros, como no nos molesta la altura y sí el calor, nos complica Barranquilla y las ciudades del trópico venezolano.

Por eso, cuando Sampaoli dice que “todos lo hacen”, comete una exageración. Uruguay no tiene como hacerlo (no hay más estadio que el Centenario), Paraguay nos recibe siempre de noche en Asunción y los grandes –Brasil y Argentina- hacen fuerzas hace tiempo para no tener que subir a la montaña para jugar.

"Un sorteo difícilmente, creo, será más favorable que lo que ya teníamos, que era dirimir en casa el último partido contra un rival directo: Ecuador."

Lo segundo que se me antoja decir es que con este sistema clasificamos a dos mundiales seguidos, sin mucha angustia. Lo justifica el seleccionador diciendo que le molesta la cercanía de los duelos como visitante en Bolivia y Venezuela, pese a que es ya una tradición que la Roja los gane. Un sorteo difícilmente, creo, será más favorable que lo que ya teníamos, que era dirimir en casa el último partido contra un rival directo: Ecuador.

Pero en fin, un sorteo antes de cada Mundial parece lo más justo en este sistema de clasificación que me parece atractivo, igualitario y extendido, lo que garantiza un nutrido calendario para las selecciones.

Lo que confronta, obliga a tomar posiciones y nos coloca en contradicción es Calama para jugar contra Brasil y Argentina. Entiendo que Sampaoli lo proponga como alternativa porque es su obligación calibrar las mejores opciones competitivas. Con el aval de la Federación, por supuesto, porque a estas alturas, con millonarios derechos televisivos y sponsors, la recaudación es un pelo de la cola.

"Jugar en Calama es una estrategia que supone una ventaja, lo que siempre es interpretado como una falta al fair play. Muy propio de los débiles y mediocres, una situación que en el último tiempo creímos abandonar."

Como esto es cuestión de opiniones y de establecer un punto, a mí no me gusta jugar en Calama. La Paz y Quito son capitales, ineludibles sedes de sus selecciones. No significa un aprovechamiento en sí y por eso Bolivia y Ecuador tienen todo el derecho a defenderlas.

Distinto es cuando te apoyas en la condición geográfica para mero beneficio, porque eso es inseguridad en los recursos propios, sino activar una estrategia que supone una ventaja, lo que siempre es interpretado como una falta al fair play. Muy propio de los débiles y mediocres, una situación que en el último tiempo creímos abandonar.

Como señal, lo de Calama es preocupante.


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