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Lo que está en juego para la DC
Opinión

Lo que está en juego para la DC

Tengo la impresión de que todavía no se aprecian y valoran suficientemente las decisiones que ha tomado el PDC en relación a las elecciones presidenciales y parlamentarias próximas.

En marzo, la Junta Nacional, por la unanimidad de sus miembros, proclamó a Carolina Goic como nuestra candidata presidencial.  Una proclamación y una unanimidad como esa no se veía desde las proclamaciones de Eduardo Frei Montalva y Radomiro Tomic, en 1964 y 1970, respectivamente.

Alguien pudo haber pensado que ese era “un saludo a la bandera”, pero no.  En abril vino una decisión mucho más osada: la de competir en primera vuelta con Carolina Goic, decisión adoptada por dos tercios de la Junta Nacional.

"¿Todos contra la DC? ¿Todos contra Goic? Era impensable, era suicida. Ahí sí que la imagen de cola de ratón, vagón de cola, arroz graneado, se habría hecho inevitable."

Dos son los elementos que nos llevaron a esa decisión: la izquierdización de la Nueva Mayoría, que es de aquellos hechos evidentes por sí mismos, y la declinación de la candidatura presidencial de Ricardo Lagos, producto de la decisión del PS de apoyar la candidatura de Alejandro Guillier.

¿Todos contra la DC?  ¿Todos contra Goic?  Era impensable, era suicida. Ahí sí que la imagen de cola de ratón, vagón de cola, arroz graneado, se habría hecho inevitable.

El crédito hay que dárselo principalmente a Carolina Goic.  Sabido es que ella, inicialmente, era partidaria de competir en una primaria de la Nueva Mayoría, pero rápidamente se dio cuenta –eso se llama liderazgo, y visión estratégica y táctica, de ella y del PDC- de que en el mismo momento en que Ricardo Lagos declinó su candidatura, en ese mismo momento murió la primaria de la Nueva Mayoría.

El resto de historia es ya conocida.  Estamos en la víspera de las elecciones y lo único importante es saber, con toda seguridad, que hemos tomado una decisión acertada.

"A veces hay que saber dar testimonio, de aquello en lo que se cree, de las propias convicciones, en una candidatura que, como ha dicho Goic, no surge de la calculadora sino que de las convicciones y los valores."

Hay una cierta ansiedad en la DC porque “no marcamos en las encuestas”.  Yo digo que no importa.  Primero, porque las encuestas subestiman la votación que tendrá Goic.  Segundo, porque siempre supimos que todo esto sería cuesta arriba y que los milagros en política no existen.  Tercero, porque la verdadera apuesta de la DC es “Un Largo Camino”, en el cual estas elecciones son solo un eslabón, en el contexto de una serie de decisiones que marcarán nuestro futuro, como partido y como país.  Cuarto, porque a veces se gana perdiendo.  Quinto, porque una candidatura testimonial (¿por qué no una candidatura testimonial?) es algo que no se puede despreciar.

A veces hay que saber dar testimonio, de aquello en lo que se cree, de las propias convicciones, en una candidatura que, como ha dicho Goic, no surge de la calculadora sino que de las convicciones y los valores.

Es cierto.  La prueba de fuego vendrá en los días siguientes a la elección del 19 de noviembre.  Ahí la tesis habrá de ser la de Unidad con Contenido, no cualquier unidad, no la unidad por la unidad, no todos contra Piñera.  Tendremos que fijar un rumbo teniendo como único norte el bien de Chile, que está relacionado con lo que Alejandro Foxley ha llamado “La segunda transición”: la primera, fue la transición a la democracia –que no dudo en calificar de muy exitosa, contrariando la lógica auto-flagelante de sectores de la vieja Concertación-; la segunda será la transición al desarrollo, que dependerá de la inteligencia, el patriotismo, la visión y la voluntad de acuerdos que existan en el país.

Chile necesita de un buen Partido Demócrata Cristiano.  Es eso lo que está en juego.  Las decisiones han sido acertadas, las que vienen son aún más exigentes y desafiantes.


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