El impacto que dejó la primera vuelta presidencial argentina
Opinión

El impacto que dejó la primera vuelta presidencial argentina

La segunda vuelta del 22 de noviembre en Argentina es una gran oportunidad para el candidato de la oposición Mauricio Macri, que quedó segundo por dos puntos pero en una posición ganadora. Es algo similar a lo que sucedió en 2003, cuando Carlos Menem ganó la primera vuelta con 2 puntos de ventaja sobre Kirchner, pero con un efecto derrota que lo llevó a renunciar a competir en la segunda vuelta. Scioli competirá ahora desde una posición en la cual la expectativa ganadora ha pasado a Macri, que surge como el gran ganador, aunque haya quedado levemente por debajo del candidato del oficialista Frente para la Victoria (FPV).

La diferencia entre Scioli y Macri, que fue de los 8,6 puntos en las primarias, ahora se ha reducido a sólo 2,5. Massa por su parte resistió la polarización e incluso sumó cerca de un punto sobre su resultado de las primarias, obteniendo 21,34%. La suma del voto de las tres vertientes del peronismo (Scioli, Massa y Rodríguez Saa) suma casi el 60% de los votos, como sucedió en las primarias y también en las tres elecciones presidenciales precedentes. Scioli con 36,8% y Macri con 34,3% deja a los dos candidatos a 13,2 y 15,7 puntos respectivamente del 50% necesario para ganar en segunda vuelta. Pero el “efecto ganador” está del lado de Macri, al haber obtenido un resultado muy superior al esperado e incluso muy por encima al que la misma noche de la elección anticipaban sus propias bocas de urna. De las 37 elecciones presidenciales que contemplan segunda vuelta que se han realizado en América del Sur (sólo en Paraguay y Venezuela no rige este sistema), en 24 hubo segunda vuelta y sólo en 4 casos ganó quien había quedado segundo. Argentina, ahora, puede ser el quinto.

""Daniel Scioli competirá ahora desde una posición en la cual la expectativa ganadora ha pasado a Mauricio Macri"."

Massa ha obtenido el 21,34% de los votos y esto hace a sus votantes la clave para definir la segunda vuelta. Para ganar en ella, Scioli o Macri necesitan obtener algo más de la mitad de estos votos. No es algo demasiado difícil para Macri hoy, pese al origen peronista de esta fuerza política. Si bien los votos son independientes de los candidatos, el rol de Massa puede ser decisivo para volcar una parte de sus votantes.

El candidato del Frente Renovador considera su resultado como un paso en la construcción de un candidato presidencial, dados sus 43 años: ha logrado mantener intacto el caudal que obtuvo en las primarias, resistió la polarización y obtuvo cerca de un punto más. La cuestión es si será el anti-peronismo o el anti-kirchnerismo lo que defina la segunda vuelta. Si la propuesta de Macri asume un perfil anti-kirchnerista, tiene más posibilidades de captar los votos de Massa. Si en cambio deriva en una propuesta anti-peronista, puede darle a Scioli la posibilidad de captarlos.

El candidato del Frente Renovador, en su discurso la noche de la elección, dijo que iba a convocar a sus dirigentes para definir una estrategia en la segunda vuelta y dio algunas señales hacia Macri. En cuanto a los votos de Rodríguez Saa, si bien Macri intentará aceptarlos, Scioli buscará negociar con él. El voto de la izquierda seguirá seguramente la convocatoria de su candidato (Del Caño) a votar en blanco. El voto de Stolbizer puede dividirse, aunque ideológicamente podría estar más cerca de Cambiemos por su origen radical.

Pero ha sido la ola de cambio que se registró en la provincia de Buenos Aires lo que generó el triunfo relativo de Macri en el ámbito nacional. La mala imagen en la opinión pública de Aníbal Fernández, el candidato a gobernador oficialista, fue la causa de dicha ola bonaerense que por sus efectos se nacionalizó. Para la presidencial, Scioli obtuvo en este distrito -que es el 38% del padrón electoral nacional- un 37,13%, frente al 32,92% de Macri. Pero para gobernador sucedió exactamente a la inversa, ya que la candidata de Cambiemos (Vidal) se impuso por 39,49 % a 35,18% sobre el Jefe de Gabinete y candidato a Gobernador del FPV. En la mayoría de los partidos de la provincia ganó Cambiemos y también lo hizo en otros importantes del conurbano, donde el peronismo viene gobernando desde hace décadas.

En cuanto a las otras diez provincias que eligieron gobernador, un radical apoyado por Macri y Massa ganó en Jujuy, donde el peronismo venía gobernando desde 1983, y un peronista disidente lo hizo en Chubut. Pero en Santa Cruz, la cuñada de la Presidente, Alicia Kirchner, fue electa gobernadora y su hijo Máximo diputado nacional. Candidatos del oficialismo ganaron también en Entre Ríos, Formosa, Chaco, Misiones, Catamarca y San Juan. Sumados los 11 gobernadores elegidos en los comicios adelantados, el oficialismo queda con aproximadamente la mitad de las gobernaciones. Pero los cinco distritos más grandes que reúnen el 70% de la población (Buenos Aires, Córdoba, Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza) han quedado en manos de fuerzas opositoras al Kirchnerismo.

""De las 37 elecciones presidenciales que contemplan segunda vuelta que se han realizado en América del Sur (sólo en Paraguay y Venezuela no rige este sistema), en 24 hubo segunda vuelta y sólo en 4 casos ganó quien había quedado segundo"."

En cuanto al Congreso, el oficialismo nacional mantiene la mayoría  en el Senado pero la pierde en Diputados, mientras que en el Parlasur el oficialista Frente para la Victoria (FPV) quedó como la primera fuerza. Como era previsible, el FPV mantuvo su mayoría en el Senado al haberse renovado el tercio de la Cámara Alta elegido en 2009, cuando el oficialismo perdió la elección legislativa: tendrá 44 senadores sobre 72, a solo 4 bancas de los dos tercios.

En Diputados, donde en cambio se renueva la mitad de la Cámara electa en 2011, cuando el Kirchnerismo tuvo una clara victoria, ahora ha perdido la mayoría. Una coalición de Cambiemos y el Frente Renovador podría sumar 121 bancas y arrebatarle así al FPV el control de la Cámara. En cuanto a los 43 legisladores del Parlasur, el FPV quedó como primera fuerza, Cambiemos como segunda y el Frente Renovador como tercera, en relación con el resultado nacional.

Los efectos políticos de esta elección se podrán medir en el Senado el miércoles de esta semana. Es que ese día la Cámara Alta dará sanción definitiva al presupuesto para 2016, la emergencia económica, la prórroga del impuesto al cheque y la creación del ente autónomo para el desarrollo del deporte y el manejo de sus subsidios, si es que el resultado de la primera vuelta no ha alterado el control de la Presidenta sobre su bloque. Asimismo, la elección de las autoridades de la Cámara de Diputados en la primera semana de diciembre pondrá en evidencia si la actual oposición es capaz de generar una coalición con capacidad de gobernar en caso de ganar Macri.

""La cuestión es si será el anti-peronismo o el anti-kirchnerismo lo que defina la segunda vuelta. Si la propuesta de Macri asume un perfil anti-kirchnerista, tiene más posibilidades de captar los votos de Massa"."

En conclusión:

1) Que haya segunda vuelta es un triunfo de Macri, aunque ello no implica que Scioli no vaya a competir en la segunda vuelta, como sucedió con Menem en 2003.

2) Los votantes de Massa serán el gran campo de batalla para definirla: si Macri privilegia el anti-kirchnerismo antes que su origen peronista, quedarán más cerca suyo. 

3) El triunfo de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires generó una ola bonaerense que derivó en un cambio electoral nacional que favoreció a Macri.

4) Como era previsible, el oficialista FPV mantuvo la mayoría en el Senado y la perdió en Diputados; podrá medirse cuán afectado queda el liderazgo de Cristina esta semana en la Cámara Alta.

Esta columna fue publicada en el Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.


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