El impacto global del atentado en Bruselas
Opinión

El impacto global del atentado en Bruselas

El atentado terrorista en Bélgica confirma una vez más que el terrorismo suicida de origen islámico es una amenaza creciente y que Europa es su principal blanco. El Estado Islámico ha sido el autor de este doble atentado, que ha provocado más de 30 muertos y más de 200 heridos que tiene un mensaje simbólico, no tanto por el ataque en el aeropuerto, sino por el de menor envergadura en una estación próximo al la sede de la Unión Europea (UE) y el comando de la OTAN.

Son los símbolos más importantes del poder europeo contemporáneo. Los documentos públicos del Estado Islámico (EI) dicen con claridad que la organización no sólo se propone recuperar las regiones ocupadas por los musulmanes en el primer milenio, en España, Italia y los Balcanes, sino también conquistar Roma, a la que considera la capital de occidente por ser sede del Vaticano. La decisión de utilizar los refugiados para ello, ha sido explicitada también por el EI, lo que hace más conflictivo resolver el problema que ellos representan. Europa es el blanco como cuna de la cultura occidental y la religión cristina y Bruselas es hoy la capital de esa Europa unida en lo político, económico y militar.

Esta situación se combina con una particularidad de Bélgica, que en algunas estimaciones es el país de Europa que más terroristas ha aportado al dicha organización terrorista, de acuerdo con su población. Europa es el blanco principal del EI por historia, simbología cultural y proximidad geográfica y el mayor protagonismo de cada uno de sus países en la lucha contra el terrorismo fundamentalista islámico, un factor que aumenta los riesgos en cada caso.   

La confirmación de la amenaza terrorista, complica más el manejo de la crisis que representan los refugiados de los países musulmanes. En los días previos a este atentado, la Unión Europea había llegado a un discutido acuerdo con Turquía, para la devolución de los refugiados que entraron al continente desde dicho país, el único musulmán que integra la OTAN.

El gobierno de Erdogan recibe a cambio una suma económica de varios miles de millones de euros, el compromiso de acelerar su incorporación a la UE y facilidades de acceso a los ciudadanos turcos a Europa. Este acuerdo -resistido por varios países europeos- se dio cuando el Presidente turco acentúa el giro hacia el autoritarismo, clausurando medios de comunicación opositores y es blanco también de la ofensiva terrorista.

El último de una serie de atentados que han tenido lugar en Ankara, produjo 5 muertos (3 israelíes, un iraní y agresor) y 46 heridos y fue adjudicado al EI. El gobierno turco acepta la devolución de los refugiados, con la excepción de los sirios. Es que la creación de una zona autónoma kurda en Siria, que comprende el 10% del territorio del país, pero dos tercios de la frontera con Turquía, es considerada por el gobierno turco que está en conflicto con su minoría kurda de varios millones de personas, una amenaza creciente. Para enfrentar este problema, tiene significación el reciente fallo del máximo tribunal de la UE, avalando que los refugiados que no son aceptados puedan ser trasladados un país seguro, en este caso Serbia. Pasa a ser legal la devolución de refugiados siempre que sean enviados a países donde no corran peligro.     

"Europa es el blanco como cuna de la cultura occidental y la religión cristina y Bruselas es hoy la capital de esa Europa unida en lo político, económico y militar."

El efecto combinado de la amenaza creciente del terrorismo fundamentalistas islámico, con el conflicto que escala por los refugiados musulmanes, exacerban el populismo europeo. El atentado de Bruselas, permitió a Mary Le Pen, endurecer su discurso buscando captar el voto temeroso y resentido al mismo tiempo de franceses que perciben la conexión entre el atentado de Bruselas y los que tuvieron semanas atrás en Paris. A ello se suma el avance del partido neo-nazi (Alternativa para Alemania), en las elecciones realizadas en tres estados. Esta fuerza política, ya disputa el tercer lugar al Partido Liberal que está en retroceso y el Partido Verde que se encuentra dividido.

Esta situación puede incidir en el resultado del referéndum británico que se realiza en junio sobre la permanencia o no en la Unión Europea. A menos de tres meses de que se vote, no hay un pronóstico claro. Los conservadores están divididos y el nacionalismo británico del UKIP está creciendo. En este clima político, las tensiones con las minorías musulmanas y en particular con los refugiados van en aumento, derivando en algunos casos de violencia. 

La situación que vive Europa, repercute en el ámbito global, donde el terrorismo también es percibido como amenaza creciente. Planteada la elección estadounidense entre Clinton y Trump -lo que es probable pero no seguro-, el segundo reaccionó con dureza frente al atentado de Bruselas. En el marco de su discurso populista, dijo que EE.UU. debe trabajar para que esas cosas no sucedan en su propio territorio. Es un típico enfoque aislacionista, en línea con lo dicho días atrás de que su país debe reducir su participación y su rol en la OTAN. Pero en el ámbito global, la semana próxima el 31 de marzo y el 1 de abril, se reúne en Washington la IV Cumbre de seguridad nuclear, que será presidida por Obama, enfocada específicamente a promover las acciones para impedir un atentado terrorista con armas nucleares, un riesgo creciente.

Días antes de los atentados de Bruselas, los servicios de inteligencia europeos informaron que el EI trabaja para hacer estallar una "bomba sucia" que desperdigue material radiactivo en el continente y la canciller australiana dijo que esta organización ha constituido una red de 51 sociedades para adquirir insumos nucleares con uso bélico en 20 países del mundo y que está reclutando científicos para este proyecto. Mientras Rusia apoya una instancia de negociación en Siria y Arabia Saudita busca una "estrategia de salida" en Yemen -país que han abandonado 2,6 millones de personas-, África es escenario de crecientes acciones terroristas.

"La situación que vive Europa, repercute en el ámbito global, donde el terrorismo también es percibido como amenaza creciente."

En los últimos días han tenido lugar atentados terroristas suicidas en diversos países como Nigeria y Mali. Pero es en Libia donde la UE con apoyo de EE.UU. y otros países intentan constituir un gobierno de unidad de todas las facciones enfrentadas con el EI, que aumenta día a día su control sobre regiones de éste país, que está en el flanco sur de Europa y muy próximo geográficamente.   

En conclusión: el doble atentado de Bruselas, exacerba el temor en Europa frente a la amenaza del terrorismo fundamentalismo islámico; ello endurece la postura de la UE  a los refugiados, aumentando el apoyo a la política de "devolución" que tiene como manifestación más relevante el acuerdo con Turquía; al mismo tiempo, ello hace crecer al populismo europeo y su discurso xenófobo, como lo muestran los resultados de las últimas elecciones locales en Alemania y los atentados de la capital belga, acentúan el temor al terrorismo en el ámbito global, Trump lo usa en su discurso populista en EE.UU. y adquiere significación la Cumbre sobre el terrorismo nuclear.

Esta columna aparece publicada en el Centro de Estudios Nueva Mayoría. 


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