La gobernabilidad en Argentina y la situación del peronismo
Opinión

La gobernabilidad en Argentina y la situación del peronismo

El fin de semana el nuevo mandatario de Argentina, Mauricio Macri, presentó ante los candidatos a Presidente de la última elección y los gobernadores su "pacto de gobernabilidad". Hizo mención al mismo en un par de oportunidades antes y después de la segunda vuelta, aclarando al mismo tiempo que no hará un "gobierno de coalición".

En la política latinoamericana contemporánea, el modelo que se aproxima es el "Pacto por México" que en 2012 implementó el Presidente Enrique Peña Nieto. Sin darles participación en el Ejecutivo, acordó con los candidatos derrotados de los otros dos partidos (el PAN de centroderecha y el PRD de centroizquierda) el apoyo parlamentario necesario para llevar adelante el programa de reformas de su partido -el PRI, un partido populista histórico pero modernizado-, centradas en lo energético, lo educativo y lo fiscal.

Sin gobierno de coalición y sin mayoría parlamentaria propia, las logró. Además, este año ganó las elecciones de medio mandato pese a los problemas de seguridad, narcotráfico y corrupción que enfrentó en la primera parte del mismo. La cuestión es que pueden concretarse los "pactos de gobernabilidad" sin "gobierno de coalición" siempre que se tenga una "coalición parlamentaria" y este es quizás el desafío político más importante de Macri.

Los gobernadores resultan claves para el manejo del Senado, donde Cambiemos tiene sólo 15 de 72 senadores -del PRO sólo 4- y los ex candidatos a Presidente en el corto plazo representan a sus votantes, aunque este efecto sólo dura semanas.

"El peronismo entra en una situación incierta y su relación con el kirchnerismo pasa a ser la cuestión central."

Los tres gobiernos del PRO muestran homogeneidad en los ejecutivos, pero matices diferentes en la implementación de las coaliciones parlamentarias. En los tres casos, el 80% de los ministros proviene del PRO y son  funcionarios o ejecutivos de empresas. Sólo 20% viene de la política tradicional, aunque son incorporados a título personal, a excepción de los radicales.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal ha logrado una coalición parlamentaria permanente al acordar con Massa para, al sumar las dos bancadas (PRO y FR), tener la mayoría entre los 46 senadores y los 92 diputados provinciales.

Mientras, el peronismo entra en una situación incierta y su relación con el kirchnerismo pasa a ser la cuestión central. Un vocero de Cristina Fernández (Kunkel) ha dicho que ella será Presidenta del PJ como lo fue su marido en 2008, tras dejar la presidencia a fines del año anterior.

El Presidente del bloque del kirchnerista Frente para la Victoria (FPV), Héctor Recalde, sostuvo que ella seguirá siendo la líder del peronismo. Pero la experiencia muestra que tras una crisis en una elección presidencial, el peronismo se reordena en función de los resultados de la elección siguiente: en 1985 con el triunfo de Cafiero sobre Herminio Iglesias en la provincia de Buenos Aires; en 2001 con el de Duhalde en el mismo distrito y en 2005 con el de Cristina sobre Chiche Duhalde también en territorio bonaerense. Por esta razón, tanto la Presidenta como Scioli y Massa analizan presentarse a la elección de senadores nacionales que tendrá lugar en esta provincia en 2017.

Pero la situación es fluida y dirigentes del hoy peronismo-no kirchnerista, como Urtubey y Gioja, se reunieron con Massa para proponerle su retorno al PJ, sin obtener respuesta positiva por ahora. La asistencia dividida de los legisladores del FPV a la asunción de Macri en el Congreso parece iniciar una escisión entre Peronismo y Kirchnerismo en este ámbito. Además, que Cristina no haya logrado el miércoles 9 que el Senado aprobara sus últimos proyectos también lo indica.

En conclusión: tres días después de asumir, Macri convoca a los ex candidatos a Presidente de la elección y a gobernadores para proponerles sus “pactos de gobernabilidad”, con la denominación que finalmente adopte; los tres gabinetes del PRO muestran la misma estructura de no hacer gobierno de coalición, pero Vidal concreta una coalición parlamentaria más amplia y firme que en el ámbito nacional; por último, el peronismo entra en una situación incierta que recién se resolvería en la elección de 2017, mientras comienza la escisión entre peronistas y kirchneristas en el senado bonaerense y se proyecta al Congreso de la Nación.  


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