Las crisis en Venezuela y Brasil
Opinión

Las crisis en Venezuela y Brasil

La crisis política en torno a la elección legislativa venezolana va escalando, con violencia creciente en las calles y el chavismo anticipando que no cederá poder. Días atrás, militantes del chavismo venían observando en actitud amenazadora las manifestaciones opositoras.

Pero el asesinato de un dirigente del MUD -denominación del frente opositor- hizo escalar la tensión, denunciando la oposición que habían tenido lugar otros cuatro atentados previamente. Inicialmente, el chavismo intentó desprestigiar a la víctima diciendo que había sido un "ajuste de cuentas" por problemas personales, pero la versión no logró credibilidad en Venezuela ni en el exterior.

Al mismo tiempo Lilian Tintori, la esposa del líder opositor encarcelado Leopoldo López, dijo que el gobierno intentaba atentar contra ella y rechazó la custodia que le ofrecieron. Ella acusó al gobierno venezolano de estar practicando "terrorismo de estado". En este clima, el presidente de la Asamblea y número dos del chavismo (Diosdado Cabello) sostuvo que si gana la oposición se va a generar un conflicto de poderes entre el Ejecutivo (chavista) y la Asamblea (opositora).

Maduro ha intensificado su campaña llamando a los sectores populares a no traicionar a Chávez, aumentando la distribución de alimentos y otros elementos entre sus simpatizantes y convocando a los militares "a intervenir" ante cualquier intento de tradición. Ante la posible derrota, los chavistas comienzan a responsabilizar a Maduro y lo diferencian de Chávez.

La crisis venezolana va adquiriendo creciente repercusión internacional, con un aislamiento del chavismo sin precedentes. No sólo Naciones Unidas ha reclamado por los presos políticos y la transparencia electoral, sino que la OEA ha exhortado al gobierno venezolano a desarmar las bandas de civiles que están ejerciendo violencia a favor del oficialismo.

"Ante la posible derrota, los chavistas comienzan a responsabilizar a Maduro y lo diferencian de Chávez."

Nicolás Maduro ha reaccionado con dureza. Ante el reclamo del Presidente de Colombia (Juan Manuel Santos) por el asesinato de un dirigente opositor, lo calificó como "el peor de todos", diciendo que incluso era "peor que Uribe". Al Secretario General de la OEA, que es el ex canciller del Presidente uruguayo José Mujica (Luis Almagro), con el cual hoy está distanciado, lo calificó de "señor basura".

Mientras dirigentes opositores venezolanos como Corina Machado han elogiado al Presidente electo de Argentina (Macri) por sus críticas a Maduro, éste ha dicho que "el pueblo argentino" se va a sublevar contra el Presidente electo.

El Presidente del Partido Socialista Obrero Español (Sánchez) ha manifestado que la postura de Macri implica un giro en la posición de la región respecto al chavismo. Ante el reclamo del Departamento de Estado por el asesinato del dirigente opositor, Maduro insistió en que Washington se encuentra detrás del "intento de desestabilización" contra su gobierno. Varios jefes de gobierno de la UE se han pronunciado contra Maduro.

En este contexto, van perdiendo espacio los esfuerzos de la diplomacia brasileña para impedir que el aislamiento internacional de Maduro no se traduzca en una división en la región. Pero el gobierno de Dilma Rousseff, además de repudiar el asesinato del dirigente opositor, volvió a exigir transparencia electoral.

Mientras, la crisis político-económica de Brasil parece agudizarse y la Presidenta suspendió su gira por Asia. Tras asistir a la Cumbre sobre el Cambio Climático en París, Dilma iba a visitar Japón y Vietnam, pero la detención del líder del PT en el Senado por su vinculación con la denuncia de corrupción conocida como "Petrolao" la obliga a retornar al país.  También fue detenido el director ejecutivo de uno de los principales bancos del país (Pactual). El problema es que si senadores y grandes empresarios son detenidos y optan por colaborar con la justicia para reducir las penas, las investigaciones pueden extenderse en forma peligrosa para el gobierno.

"Brasil ve reducida su capacidad para moderar la crisis que se ha desatado en Venezuela."

Han comenzado también investigaciones sobre corrupción en los contratos para las obras del Mundial de 2014 y podrían también iniciarse sobre las de las Olimpíadas de 2016 que tienen lugar ese año en el país. La economía se deteriora cada día más y ahora se prevé que crecerá menos de 3% este año y menos de 2% el próximo. El desempleo sigue creciendo y parece no tener techo: alcanza ya a 7,9%. Dilma intenta recuperar poder encauzando la economía y en estos días tratará que el Congreso apruebe varias leyes que apuntan a la recuperación de la confianza económica. Pero no es un camino fácil y sus legisladores realizan febriles negociaciones en el Congreso para lograrlo. En esta situación, Brasil ve reducida su capacidad para moderar la crisis que se ha desatado en Venezuela.

Cuando se desarrollan crisis de envergadura en Brasil y Venezuela, los migrantes cubanos hacia EE.UU. buscan rutas alternativas a través de otros países de América Latina. El gobernador republicano de Texas visita Cuba para promover inversiones. Pero al mismo tiempo los cubanos que, tras la recomposición de las relaciones entre La Habana y EE.UU. intentan llegar a este país, se incrementan. Costa Rica informa que tiene más de 4.000 cubanos que han llegado al país con la intención de migrar hacia EE.UU. y Nicaragua da cuenta de otro tanto. Ecuador ha informado que no recibirá más cubanos con el mismo destino.

Al mismo Nicaragua postergó para 2016 el inicio de la construcción del canal interoceánico con capitales privados chinos que competirá con el de Panamá. En Colombia, a medida que avanzan las negociaciones de paz con las Farc, éstas incorporan el tema de sus presos a las negociaciones y el gobierno crea un fondo destinado a financiar las medidas que serán necesarias para el cumplimiento de los acuerdos en temas como indemnizaciones de diverso tipo.

Los reclamos por la inseguridad en México no sólo se centran en la violencia del narcotráfico, las críticas a la represión y la actividad del crimen organizado, sino que incluyen cada vez más la participación de fuerzas policiales en secuestros comunes.

"Cuando se desarrollan crisis de envergadura en Brasil y Venezuela, los migrantes cubanos hacia EE.UU. buscan rutas alternativas a través de otros países de América Latina."

En conclusión: a medida que se acerca la elección venezolana del 6 de diciembre crece la tensión, la violencia y la amenaza de que el chavismo responda con un giro autoritario a una derrota electoral; el aislamiento del gobierno venezolano es cada vez mayor, tanto en relación a los organismos internacionales (OEA, ONU), como respecto a los gobiernos, incluidos los de la región.

A su vez, la crisis político-económica de Brasil se agudiza, obligando a Dilma a suspender su visita al Asia con pocos días de anticipación; por último, el gobernador republicano de Texas visita Cuba para promover inversiones, mientras migrantes cubanos intentan llegar a los EE.UU. a través de países como Costa Rica, Nicaragua y Ecuador.  

*Esta columna aparece en el Centro de Estudios para la Nueva Mayoría de Argentina. 


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