Nueva Mayoría abordará debate por beneficios carcelarios
Opinión
Jorge Schaulsohn B Jorge Schaulsohn B
Abogado

Sad but true

1.- Chile tiene una larga tradición de coaliciones políticas. La Concertación fue la última de ellas  que se conformó para perseguir un ideal noble, recuperar la democracia, el estado de derecho y el pleno respeto por los DD.HH. y que, hasta el 2010, concitó el apoyo de la mayoría de los chilenos. Antes existió  el Frente De Acción Popular-Frap (1936-1951), encabezado por el Partido Radical, que abrió la movilidad social a las clases medias incorporándolas al Estado que controlaba más del 90% del PIB;  y la Unidad Popular (1970-1973), que propugnaba una revolución socialista con democracia. El Frap y la UP acogieron en su seno a partidos de izquierda democrática y también  totalitarios de corte estalinista y ambas terminaron en un estrepitoso fracaso; una con la proscripción del Partido Comunista y la otra con el golpe militar.

2.-La Concertación, pese a la emergencia política y social en medio de la cual surgió, entendió desde el primer día que en su seno no había espacio ni lugar para todos y marginó deliberadamente al Partido Comunista y otros grupos de izquierda críticos de la democracia representativa “burguesa” y  partidarios de la dictadura del proletariado. Se entendió que para evitar repetir los errores del pasado era necesario que entre sus miembros se compartieran valores y principios fundamentales; no por razones “tácticas” sino por convicción doctrinaria,  tales como condena sin remilgos, absoluta y total a toda forma de dictadura, adhesión a una economía de mercado abierta de corte capitalista con protección social y regulaciones que protejan al consumidor.   

3.- El Partido Comunista Chileno es único en el mundo;  apoya todo tipo de dictaduras siempre que sean de izquierdas, que cree que existen distintos tipos de democracia, algunas compatibles con regímenes de partido único, sin prensa libre, derecho de reunión ni libertad de expresión. En ninguna democracia occidental se entiende que una coalición social demócrata pueda contener en su seno a un partido de esas características. Por eso el PSOE nunca ha aceptado alianzas con Izquierda Unida ni con Podemos y ha estado dispuesto a perder elecciones. No es una cuestión de tamaño sino de principios. La diversidad ideológica propia  de una coalición de gobierno no obsta a que exista una concordancia en torno a principios fundamentales básicos sobre cómo debe organizarse la sociedad.

4.- La experiencia europea en aquellos países donde en razón del sistema parlamentario  se han formado gobiernos con apoyo de la ultra derecha neo fascista ha sido tremendamente negativa, como Polonia y Hungría con grave afectación de las libertades públicas.

5.- La  Nueva Mayoría, a diferencia de la Concertación dejó de lado esta exigencia básica de una mínima pero esencial coherencia doctrinaria. Para justificar lo injustificable la llamó “pacto de gobierno”; pero no pudo tapar el sol con un dedo. Paulatinamente, se fue produciendo una inclinación hacia la izquierda que terminó por aislar a los sectores socialdemócratas y cambió la impronta del gobierno que asumió un discurso anti emprendimiento,  privilegió la lucha contra la desigualdad por sobre el crecimiento y ahuyentó la inversión. Las clases medias emergentes se sintieron amenazadas y salieron en masa a votar por la única alternativa posible representada por Sebastián Piñera.

6.-Pero la lección no se asimiló. Igual que como ocurrió  tras la primera vuelta,  en que la Nueva Mayoría se ilusionó con la suma de los votos de todos los candidatos no de derecha y se auto convenció de que podía ganar, ahora vive de una nueva  ficción: Que Piñera ganó porque asumió parte importante de la agenda de la Presidenta; en suma, la nueva “misión” de la Nueva Mayoría es defender el legado reformista del gobierno, derrotado en las elecciones (suena un poco  ridículo) pero legitimado por el voto popular, de los estragos de la  “retroexcavadora” derechista.

7.- Pese a su estrepitoso fracaso y derrota, la Nueva Mayoría  se resiste a morir. Aún más, todo indica que no solo persistirá en el error de juntar el aceite con el vinagre sino que está ganosa de profundizarlo incorporando al Frente Amplio (equivalente al Podemos español). Perdido el poder estatal  ahora han surgido una nuevas “amenazas” que solo se puede conjurar con la unidad de todos los sectores “progresistas” que convenientemente va desde el neo chavismo frenteamplista hasta  el PC, pasando por la DC: La ELECCIÓN DE GOBERNADORES es una de ellas.  ¿Qué otra fórmula existe capaz de impedir la “tragedia” que significaría que la derecha gane todas las gobernaciones?

8.- ¿Y la Democracia Cristiana? Pasará  por encima de los disidentes, encontrará la verborrea necesaria para maquillar la claudicación y  disminuida pero con “leverage” terminará sumándose al bloque  a cambio de una cuota de gobernadores superior a la que en derecho le correspondería. Solo me resta decir SAD BUT TRUE!!