Diversidad en series de TV: adaptarse o morir
Opinión

Diversidad en series de TV: adaptarse o morir

Las señales se han ido acumulando de a poco. Scandal se anotó un exitazo con la primera actriz negra como protagonista en décadas. Sleepy Hollow hizo otro poco, también con una actriz principal de color. Orange is the New Black puso otro ladrillo, con un elenco multicultural y con multiplicidad de identidades sexuales, que la llevó a ser la serie más llamativa del catálogo propio de Netflix. Así, lentamente, se vio un suma y sigue que esbozó la nueva tendencia que se abre paso en la ficción televisiva actual: la irrupción de una diversidad racial,cultural y sexual que le está poniendo color literal y figurativo al mapa de la ficción.

Este año el fenómeno ha seguido tomando forma. How to get away with murder, uno de los estrenos más exitosos, apenas tiene un par de hombres blancos heterosexuales en su elenco. Jane the Virgin, otra de las apuestas mejor recibidas de 2014, se atreve con una historia centrada en una familia latina, uniparental y católica. Y Marco Polo, la primera superproducción de Netflix, tiene actores de variopintas nacionalidades y optó por Italia, Malasia y Kazakstán como sus locaciones.

"Las series que más éxito están teniendo en términos de rating e impacto mediático son, precisamente, las que han dado cabida a miradas distintas."

La primera pista que explica esta apertura a mostrar realidades más allá de los hombres blancos cincuentones que definieron las series de las últimas décadas, son las cifras puras y duras. Las series que más éxito están teniendo en términos de rating e impacto mediático son, precisamente, las que han dado cabida a miradas distintas. En esa lista están todos los títulos listados más arriba. No es casualidad que entre las primeras series en asegurar temporadas completas este año, estuvieron How to get away with murder, Jane the virgin y Black-ish, una sitcom centrada en una familia negra.

Pero el fenómeno no está radicado solamente en la ficción estadounidense. Porque la atomización de las audiencias está haciendo cada vez más necesario para los proveedores de contenidos tener productos que puedan ser atractivos a nivel mundial. Ya no basta con tener buenos resultados en las pantallas locales, porque el éxito de hoy no le llega ni a los talones al de antaño. Así,  poder venderse en el extranjero no es un complemento que le pone la guinda a la torta, sino que un elemento indispensable si se quiere sobrevivir. Y ese objetivo sólo se logra ampliando la paleta de gente representada, abriendo la puerta para que otras experiencias e historias también tengan vitrina .

"Ahora los realizadores de series interesantes no son sólo los sospechosos de siempre, Inglaterra y EEUU, sino que se han unido productores escandinavos, franceses y australianos, por nombrar sólo algunos."

Más aún en un escenario donde cada vez hay más jugadores. Ahora los realizadores de series interesantes no son sólo los sospechosos de siempre, Inglaterra y EEUU, sino que se han unido productores escandinavos, franceses y australianos, por nombrar sólo algunos.

Antes, además, había un modelo hegemónico que permitía dormirse en los laureles. Pero ahora las audiencias están cada vez más exigentes y participativas. El  modelo vertical de la TV está perdiendo terreno, para dar paso a uno más horizontal, ayudado por la posibilidad de ver tele cuando quiero, donde quiero y cómo quiero - y por las redes sociales que dan inmediatez a la interacción-. Y parte de esa exigencia más elevada es pedir mayor representación. La gente quiere verse, en sus distintas realidades. El mensaje era adaptarse o morir y parece estar dando buenos resultados.


Lo más visto en T13