Aborto: el primer gran error de Piñera
Foto: Agencia Uno
Opinión
Carlos Correa Carlos Correa
Académico y consultor en Opinión Pública

Aborto: el primer gran error de Piñera

Hasta el error no forzado de instalar que habrá una revisión del proyecto de despenalización del aborto en 3 causales, la campaña de Piñera recordaba aquella rápida contienda de Julio César contra Farnaces, inmortalizada con su frase veni, vidi, vinci (Vine, Vi y Vencí). El Ex presidente resolvió con relativa facilidad los conflictos en las listas parlamentarias, Ossandón ha bajado el periscopio y apuesta por la reelección de sus pocos partidarios. El blitzkrieg de la derecha había logrado atemorizar a sus adversarios, ilustrado en la expresión que Guillier tiene el cáncer del derrotismo, autoría del ex ministro Francisco Vidal.

El comando del candidato de Chile Vamos ha logrado instalar de manera exitosa en los medios que el problema fundamental de la elección presidencial es quien garantiza más crecimiento, desarrollo del empleo y buenas políticas públicas. También le ha resultado el concepto que el gobierno actual posee un déficit crónico en la ejecución de medidas que favorezcan a la clase media, enumerando la larga lista de desaciertos, como los enredos post reforma laboral, la gratuidad a medias y las colas de los apoderados buscando colegios. En la enumeración de fallas del Estado, la derecha sumergió comunicacionalmente sus propios desaciertos como el puente al revés en Valdivia, el mejor censo de la historia, el pésimo manejo de las movilizaciones estudiantiles del 2011 y el arreglo, hasta ahora nunca aclarado, de los números de la CASEN.

"El anuncio de Piñera de que revisará la reciente ley de despenalización del aborto en 3 causales puede tener efectos imprevistos en las elecciones"

En la dicotomía de más crecimiento o más Estado, que increíblemente ha instalado la centro izquierda, Piñera llevaba las de ganar. Las medidas para transparentar la relación del dinero con la política derivadas de la Comisión Engel, han significado una ventaja para el ex Presidente. Los otros candidatos han fracasado en dañar su intención de voto llevándolo al rincón por los conflictos asociados a su patrimonio, y hasta ahora tampoco por los temas valóricos. Y para mayor suerte de quien encabeza las encuestas, la reciente crisis gubernamental por el rechazo al proyecto minero Dominga, al final del día, le iba a traer votos en una región difícil para la derecha. Más que mal, es un proyecto minero, en una zona deprimida, donde la Nueva Mayoría tiene los dos senadores y 5 de los 6 diputados.

Pero por primera vez la campaña de Chile Vamos comete un error que puede costarle caro. El anuncio de Piñera de que revisará la reciente ley de despenalización del aborto en 3 causales puede tener efectos imprevistos en las elecciones, en especial en la segunda vuelta. Independiente que su entorno salió rápidamente a aclarar que el candidato se refería al proceso de acompañamiento, el riesgo para su campaña quedó instalado. José Antonio Kast, que se está postulando al título del candidato más despierto, aprovechó la vacilación para poner su agenda dura, y rascarle más votos por la derecha.

"El desorden en la centro izquierda, donde la campaña oscila entre la siesta y la patria resiliente parecía un incentivo para quedarse en la casa"

El fallo del Tribunal Constitucional que validó lo aprobado en el Congreso se refiere de una manera reivindicativa a las mujeres pues plantea textualmente que el legislador no puede ir contra la mujer imponiendo su voluntad e incluso poniendo en peligro su vida o imponiéndole deberes más allá de lo que a cualquier persona se le exige. La sola amenaza que el gobierno de Piñera intente retornar dicha imposición a las mujeres puede llevar a muchas indecisas a las urnas. Hay que tener en cuenta que el proyecto del gobierno de despenalización del aborto cuenta con apoyos más allá de la izquierda, y en especial en las votantes femeninas. María Luisa Brahm no está sola y con su actuar representó lo que piensan muchas mujeres de derecha.

Incluso la dictadura, pese a su profunda convicción conservadora y todo el poder que puede tener un gobierno autoritario, prefirió colocar los cerrojos a la posibilidad de interrumpir el embarazo en circunstancias extremas muy cerca de su término, y así se evitarse líos mayores.

Hasta ahora, el voto voluntario favorece a Piñera. El desorden en la centro izquierda, donde la campaña oscila entre la siesta y la patria resiliente parecía un incentivo para quedarse en la casa. Pero nada rechazan más los votantes que un candidato les diga que va a hacer cualquier medida que implicará la disminución de derechos ganados. Algo así, bien aprovechado por quien pase al balotaje, puede tensionar la segunda vuelta y llevar a muchas votantes mujeres a las urnas.