El dramático cuarto lugar en la presidencial
Opinión
Carlos Correa Carlos Correa
Académico y consultor en Opinión Pública

El dramático cuarto lugar en la presidencial

Es raro pensar que el cuarto puesto en una primera vuelta presidencial pueda ser un mérito y un lugar de honor. En las elecciones con ballotage importan el primer y segundo lugar, obviamente, y principalmente el tercero. Este último juega un rol importante pues un apoyo decidido a alguno de los candidatos de segunda vuelta puede influir en la cuenta final, o si hay alguna estimación de si sus electores tienen ya decidido qué hacer en segunda vuelta.

Pero el cuarto lugar tiene trascendencia menor a diferencia de esta elección, donde esta plaza se ha convertido en un premio importante. Veamos por qué.

La reciente encuesta de Criteria Research confirmó lo que han dicho otros instrumentos de medición de intención de voto. Tras Piñera, Guillier y Sánchez hay una estrecha pelea entre Marco Enríquez-Ominami, José Antonio Kast y Carolina Goic por los lugares del cuarto al sexto.

"Si, por el contrario, (ME-O) llega en sexto lugar, su futuro político estará en el cine."

ME-O, en su tiempo, insinuó a la Nueva Mayoría que estaba dispuesto a participar en una primaria. Al ocurrir la serie de eventos originados en la ya famosa votación secreta del PS que liquidó al ex Presidente Lagos, inclinó su mirada hacia el Frente Amplio. En ese tiempo, a los jóvenes impolutos les pareció impresentable tener en su boleta al candidato que había hecho campaña en un avión de una empresa brasileña, y en un error garrafal lo excluyeron de su primaria. Si lo hubiesen tenido adentro, y habría perdido, sería un excelente candidato a senador y puntal para la candidatura de Beatriz Sánchez. Si llega en el cuarto lugar, podrá hacerle un profundo desprecio a quienes vieron su carrera muerta después de las revelaciones respecto al financiamiento de su anterior aventura presidencial. Para la Nueva Mayoría será otra manifestación que se ha equivocado una y otra vez con el díscolo candidato. Si, por el contrario, llega en sexto lugar, su futuro político estará en el cine.

Por otro lado, José Antonio Kast decidió un camino distinto al de su sobrino Felipe y decidió no validar a Piñera en primarias. Se dio cuenta que hay un público de derecha que está más allá de sus partidos políticos, y partió a la conquista de los territorios ignotos de la versión chilena de los ultraderechistas Alt Right que fueron la base de Trump en su victoria. Un cuarto lugar y en especial, un resultado cercano a los dos dígitos, deja a Piñera en una incómoda posición, pues tendrá que elegir si va por los votantes más extremos de Kast o sigue su camino de buscar el perdido “centro” político. Curiosamente, el diputado puede ser un aliado involuntario para Guillier, cuyos estrategas no han notado esta particularidad y han centrado su estrategia en ‘piñerizar’ la primera vuelta. Si José Antonio Kast no logra el cuarto lugar, se esfumará su sueño de armar un nuevo movimiento ultramontano que marque la agenda de los próximos años y lo posicione para el 2022. La derecha más dura volverá a caer bajo la égida de Piñera, como sucedió con la UDI.

"Un cuarto lugar (de Kast) y en especial, un resultado cercano a los dos dígitos, deja a Piñera en una incómoda posición"

El caso de Carolina Goic es más dramático. Sus estrategas políticos y comunicacionales tienen una difícil tarea en explicar cómo transformaron a una senadora respetada en una mala candidata. Ante la desesperación que implica no ocupar siquiera el cuarto lugar, ha cambiado su estrategia y ahora, en vez de la abeja laboriosa que imprimió en su propaganda política, se ha convertido en una avispa chaqueta amarilla, que busca la presencia en los medios por la vía de atacar hacia la izquierda y la derecha. Ocupa su franja electoral para llamar mentiroso a Piñera y aprovecha el desliz del programa del comando de Guillier para recordar la llamada retroexcavadora.

Si no logra el cuarto lugar, tendrá que pagar las culpas de lo que será un mal desempeño de la DC en la elección de diputados. Si bien es probable que en la elección de senadores la DC no sufra un descalabro y logre escaños en al menos cuatro de las siete regiones en disputa, cada uno de ellos dirá que su campaña la centró en mantenerse lejos de la candidatura presidencial. Además de ello, como es obvio que la DC dará su apoyo a Guillier, las amargas palabras que le ha dirigido Goic serán un recordatorio peor que la mofa que tuvo que sufrir Camila Vallejo cuando participó en la franja a Bachelet, pese a que había dicho en el pasado que no había manera alguna que apoyara su candidatura. Un triste destino para una de las políticas que tenía mejor futuro en Chile.