Locales y mesas de votación elecciones 2017
Foto: Agencia Uno
Opinión
Carlos Correa Carlos Correa
Académico y consultor en Opinión Pública

El error del votante probable

Las encuestas pasaron a ser los nuevos villanos de esta elección. La más grave de las acusaciones vino de la ex candidata presidencial del Frente Amplio, quien dijo que no había pasado a segunda vuelta debido a ellas. ¿Es tanto el poder de las encuestas que pudieron hacer que Beatriz Sanchez no pasara a segunda vuelta? Es una vieja discusión del tipo huevo y la gallina si las encuestas con su publicación condicionan a los electores, o si en realidad sólo recogen lo que éstos piensan.

Es demasiado injusto, independiente de sus errores, atribuirles una conspiración o deshonestidad. De las cuatro encuestas chilenas que cometieron los mayores errores , en tres de ellas: Adimark, CEP y CADEM no se puede afirmar que hubo deshonestidad de sus directores o a un intento de construir un escenario donde Piñera fuera presidente. Los mismos errores muestran que no favorecieron al candidato de ChileVamos. Si hubiese sido así, les habría convenido más inflar a Beatriz Sanchez y así posicionarla para segunda vuelta. El discurso del terror funciona mejor con la frenteamplista Sanchez que al moderado Alejandro Guillier. Además los encuestadores están en el negocio de influir y con ello vender más instrumentos de medición y lo peor que pudiera pasarles es que sus encuestas no coincidieran con los resultados. Por tanto, esa supuesta conspiración a favor de Piñera sería un pésimo negocio.

"Es demasiado injusto, independiente de sus errores, atribuirles (a las encuestas) una conspiración o deshonestidad."

Pero es evidente que las encuestas se equivocaron en sobreestimar la votación del candidato de derecha y subestimar la de Sanchez. El error no está en los que los investigadores llaman Bradley effect para referirse a una famosa polémica de la investigación social americana referida a los candidatos afroamericanos. No siempre los votantes de Piñera están orgullosos de serlo, y si los de Sanchez. Tampoco está en el tipo de muestra, pues las tres hacen ejercicios distintos, y el error es parecido.

Entonces, el error está en el ejercicio del votante probable. Esta categoría, inventada por los encuestadores, se usó para descartar el efecto de la abstención. Supone que quienes tienen decidido ir a votar poseen un comportamiento distinto a los que se quedan en la casa. La misma creación tiene en sí un enredo lógico, pues resulta difícil de entender que alguien que no desea ir a votar y le diga a un encuestador cuál es su preferencia.

Al reducir la muestra por considerar solamente votantes probables se produce un primer desacierto. El error muestral que declara la encuesta deja de tener sentido, pues está calculado para un cierta cantidad de encuestados, y no un subconjunto menor.

"Entonces, el error está en el ejercicio del votante probable. Esta categoría, inventada por los encuestadores, se usó para descartar el efecto de la abstención."

El segundo error y el más grave es la naturaleza misma del votante probable. Para estimarlo, las encuestas preguntaron si la persona había votado en las municipales, y si además pensaba ir a votar. Para ser declarado probable era necesario responder que si a ambas preguntas.

Esa selección mañosa y que no tiene ningún fundamento matemático terminó por subestimar a los votantes del Frente Amplio. La razón es que en la elección municipal votaron muchísimos menos que en la elección presidencial, y en dichos comicios el Frente Amplio no llevaba el volumen de candidatos que presentó en esta elección. Más aún, ni siquiera se presentó en una misma lista, pues la actual coalición se presentó en 4 pactos distintos. El acto fundacional de la actual coalición de Beatriz Sanchez fue en enero de 2017.

Si para la elección municipal no existía el Frente Amplio como tal. ¿Cómo podían entonces las empresas encuestadoras suponer que alguien que no votó en la elección municipal y que prefería a dicha coalición no iba a votar en ésta? Este grueso error involuntario explica en buena parte la subvaloración de Beatriz Sanchez

En las elecciones municipales pasadas se registró la abstención más alta de la historia de Chile. Por tanto, el supuesto del votante probable implicaba que en la elección presidencial iban a votar una cantidad menor o igual a la de la elección municipal. Ese supuesto hecho por las encuestadoras no resiste mayor análisis. La elección presidencial siempre genera más interés y más volumen en los medios. Como en la pasada elección de alcaldes la derecha obtuvo un buen resultado, entonces el error del votante probable iba a terminar sobreestimando al candidato de derecha.