Cortes de luz: Servicio vovlería completamente este lunes y SEC no descarta acciones legales
Foto: Agencia Uno
Opinión
Carlos Correa Carlos Correa
Académico y consultor en Opinión Pública

La derecha, ganadora absoluta en la crisis Enel

El bautismo de fuego de la nueva marca de la distribuidora de energía eléctrica de la Región Metropolitana, renombrada Enel después de un cuidadoso plan de rebranding, que incluía presentación en sociedad del nuevo gerente italiano, fue un verdadero desastre. Ante la primera nevazón colapsó no solamente su servicio, sino sus redes sociales y sus plataformas de atención. Pero en esta crisis una vieja marca se revitalizó: el alcalde Lavín.

Si bien todos los alcaldes de derecha salieron a defender a sus vecinos, ante el increíble silencio desde el gobierno y las explicaciones enrevesadas echándole la culpa al modelo, el campeón de la justa fue Joaquín Lavín, que leyó correctamente la indignación de las personas y se fue encima de las empresas convirtiéndose en el nuevo justiciero del pueblo. Este recargado Lavín se parece mucho al Guido Girardi de los 90, que alcanzó la notoriedad defendiendo a las contra las empresas que contaminaban o los establecimientos alimenticios cuando violaba normas mínimas de salubridad.

"Lo que hubiese hecho el ex ministro Máximo Pacheco de citar a las empresas al ministerio y retarlas públicamente despidiéndola con notificaciones de multa, el nuevo ministro dejó pasar la oportunidad"

En contraste con los alcaldes, el gobierno guardó silencio. Entre funcionarios de Palacio se comenta que el ministro de Energía, Andrés Rebolledo, habría recibido instrucciones directas desde el segundo piso respecto a no sobrerreaccionar y centrar su acción pública en mostrar en terreno que se estaba avanzando para reponer el servicio. Lo que hubiese hecho el ex ministro Máximo Pacheco de citar a las empresas al ministerio y retarlas públicamente despidiéndola con notificaciones de multa, el nuevo ministro ante la falta de instrucciones desde el segundo piso dejó pasar la oportunidad. Quedó en una carpeta entonces la oportuna advertencia de la Superintendencia de Electricidad y Combustible a la empresa de capitales italianos de prepararse para la situación climática extrema y tomar las medidas necesarias para asegurar el suministro.

"¿Cómo podrá la Nueva Mayoría criticar el sesgo empresarial de la derecha si en el primer debate Piñera les responderá que sus alcaldes salieron a defender a los vecinos mientras el gobierno callaba?"

En contraste, la derecha puede mostrar que es capaz de defender también a las personas de los abusos de las empresas. Con ello se anotaron un punto de gran valor en la campaña. ¿Quién podrá reclamarle al candidato de la derecha que es primo de un importante ejecutivo de la empresa Enel si los alcaldes de su sector salieron a reclamarle a dicha compañía ante el silencio del gobierno de centroizquierda? ¿Cómo podrá la Nueva Mayoría criticar el sesgo empresarial de la derecha si en el primer debate, Piñera les responderá que sus alcaldes salieron a defender a los vecinos mientras el gobierno callaba?

Una de las últimas ventajas morales que podían exhibir los candidatos de izquierda parece haberse apagado. Aunque hacia el fin de la semana las empresas fueron a la Moneda y el ministro salió a hablar respecto de sanciones, los días en que dejaron espacio amplio a Lavín y el resto de los alcaldes de derecha marcaron la diferencia a favor de este sector.

Más aún, la Democracia Cristiana anunció que acusará constitucionalmente al Ministro de Energía. Independiente de la injusticia del acto, pues como ha pasado otras veces en este tiempo, son los ministros los que pagan los costos políticos mientras que los asesores del segundo piso que los hacen cometer errores siguen pasando incólumes, se muestra también el grado de descomposición que tiene la otrora poderosa Nueva Mayoría. Quizá la nieve no solamente derribó cables eléctricos en los barrios de Santiago, sino también los débiles lazos que unen al actual oficialismo.

La elección, contrario a lo que piensan muchos en el 'guillierismo', no se ganará por la discusión valórica del aborto o el matrimonio homosexual. Si bien los chilenos son mucho más liberales que la derecha y que el propio candidato Piñera, no es esa la razón que les hará decidir el voto. Primarán más la situación económica, y sin duda, la capacidad de los futuros gobernantes de defenderlos de las inclemencias del tiempo y también de los abusos de las empresas.