Los deseos ocultos en la primaria
Opinión
Carlos Correa Carlos Correa
Académico y consultor en Opinión Pública

Los deseos ocultos en la primaria

Se ha escrito y hablado hasta el infinito sobre la coincidencia de días del final de la copa Confederaciones con el esperado partido de Chile vs Alemania y la elección primaria de la coalición ChileVamos de derecha y la izquierda agrupada en el Frente Amplio que se estrena en estas lides. Aunque se instaló que el partido puede significar una merma en la cantidad de electores, es poco probable debido a varias razones. En primer lugar, porque la masa mayor de votantes lo hace en el intervalo entre 10:30 y 13.30, con hora peak en la cercanía de las 12, como saben todos aquellos que han sido apoderados de mesa, y por otro lado, la propia naturaleza de las primarias, que es una elección específica entre partidarios de un bloque, hace que la mayoría de quienes van a ir a votar, ya lo tienen decidido.

"Quizá, para recuperar el tiempo perdido, deban los partidos no solamente acordar una lista parlamentaria, sino pensar en serio en un tercer candidato de consenso que genere credibilidad"

En Chile Vamos las cosas han cambiado después del debate televisivo. En ese espacio Ossandón logró hacerse notar y lograr que la agenda girara en torno a él. Felipe Kast quedó en una incómoda posición de Cura de Catapilco, donde su éxito podría conspirar contra el deseo del ex Presidente Piñera de lograr una amplia ventaja que le permita salir fortalecido y enfrentar los tsunamis de rechazo que se le vienen encima.

"El maltrato de Ossandón a Piñera sentará una difícil situación: si no gana con una ventaja demoledora, abrirá el hambre del resto de los candidatos, pues leerán que rinde frutos atacar al ex presidente"

El maltrato de Ossandón hacia Piñera en el debate sentará una difícil situación. Si resulta que aún ganando el ex presidente, la ventaja no es demoledora, abrirá el hambre del resto de los candidatos que no participan en la primaria para atacar a Piñera, pues leerán que rinde entonces frutos atacar al ex presidente. Y como se vio en el debate, pese a sus años de circo, todavía entra en espacios de incomodidad cuando es atacado por los asuntos de la administración de su enorme fortuna personal. De manera oculta, todos quieren que a Ossandon le vaya bien, pero no lo suficiente como para ganar.

"Lo que parecía un simple trámite de ratificación de Beatriz Sánchez se ha convertido en un asunto espinudo por el repunte de Mayol"

Una carta de Cristián Warnken a El Mercurio, una de las personas más leídas en el barrio alto, hace una cruel comparación de Piñera con Temer, el presidente brasileño que enfrentará un juicio por casos de corrupción. Instala lo que es ruido de fondo en la élite intelectual: por mucha estabilidad y tranquilidad que ofrezca, Piñera resulta un plato difícil de tragar.

En el caso del Frente Amplio, lo que parecía un simple trámite de ratificación de Beatriz Sánchez se ha convertido en un asunto espinudo por el repunte de Mayol, quien ha instalado que Revolución Democrática, el partido eje del movimiento de izquierda, buscó convertirlo en sparring. En secreto, a muchos simpatizantes de la Nueva Mayoría le gustaría un triunfo del sociólogo que dejaría en mal pie al movimiento fundado por el diputado Jackson. Para los simpatizantes del actual gobierno la desafección de este grupo formado en el riñón de la Nueva Mayoría y alimentado con su sangre es un dolor que no termina. En especial porque muchos han recordado que Jackson es diputado debido a la omisión de la coalición oficialista en su distrito y que dicha decisión tuvo su origen en la propia candidata.

En una entrevista reciente, la Presidenta los trató amargamente como hijos malagradecidos. Con mucho dolor debió haber leído la entrevista a Miguel Crispi, uno de los ideólogos del Frente Amplio, que negó que alguna vez fuera partidario muy devoto, pese a que sus orígenes políticos fueron en la Fundación Dialoga, creada por la Presidenta Bachelet para formar a quienes serían los cuadros de su futuro gobierno y administrarían su legado.

Por ello una derrota de Beatriz Sánchez sería vista en la Nueva Mayoría como un alivio temporal a los males crónicos de la coalición oficialista, que tendrá que reponer el tiempo perdido en este mes de sobreexposición en los medios de sus contendores de izquierda y derecha. Pese a los augurios de franjas alternativas que pensaban en la DC y la movilización masiva por las firmas que planificaron en el Guillierismo para hacer contrapeso a la primaria y su torbellino mediático, nada funcionó. Quizá, para recuperar el tiempo perdido, deban los partidos no solamente acordar una lista parlamentaria, sino pensar en serio en un tercer candidato de consenso que genere credibilidad, y tenga mucho más peso que las actuales dos candidaturas.