Mariana Aylwin-Cuba: el Sarajevo de la Nueva Mayoría

Mariana Aylwin-Cuba: el Sarajevo de la Nueva Mayoría

Durante mucho tiempo enseñaron en los colegios y en los libros de historia que la Primera Guerra Mundial comenzó en 1914, cuando un estudiante serbio disparó en Sarajevo sobre el heredero del trono de Austria, el archiduque Francisco Fernando.

Ese hecho desencadenó una declaración de guerra del imperio Austro Húngaro a Serbia, con una reacción en cadena por Rusia, aliado de Serbia y como dominó sucesivas entradas de países a la guerra, que se prolongó por cuatro años hasta el desgaste de Alemania.

Investigaciones históricas posteriores han mostrado que se le ofreció todo tipo de compensaciones a Austria-Hungría después del atentado que nunca fueron siquiera escuchadas y que dentro de las Potencias Centrales, el ánimo de lanzarse a las trincheras llevaba un buen tiempo y que sólo faltaba el pequeño incidente que les permitiera declarar la guerra. Ningún historiador piensa hoy que los disparos contra el archiduque provocaron el gran conflicto, sino que fueron sólo la bala disparada de una conflagración que ya estaba declarada y decidida.

"La reciente prohibición de ingresar a Cuba a Mariana Aylwin puede ser el Sarajevo de la Nueva Mayoría"

La reciente prohibición de ingresar a Cuba a Mariana Aylwin puede ser el Sarajevo de la Nueva Mayoría. Podría la DC, con este incidente internacional, tener el pretexto necesario para partir y el grupo secesionista que no quiere seguir en la coalición oficialista, lograr el desequilibrio necesario para que la próxima junta del 11 de marzo declare la presencia en la primera vuelta y por tanto, el fin de la Democracia Cristiana en la Nueva Mayoría.

Poco han servido las duras declaraciones de los tres partidos del ala progresista de la Nueva Mayoría criticando al gobierno cubano. Tampoco que el propio Partido Comunista no haya salido automáticamente a respaldar la posición de la embajada cubana, con los costos internos que le implica ello. Al igual que para Austria-Hungría con el atentado en Sarajevo, no hay compensación aceptable al crimen y es hora del enfrentamiento y de romper la coalición que sustenta el actual gobierno. En especial porque la Democracia Cristiana, por primera vez en muchísimos años tiene una candidata competitiva y que puede asegurarles una buena cantidad de presencia pública y votos para el futuro parlamento que se ve cada vez más disperso. Los descalabros que ha tenido el gobierno a raíz de los incendios y que impidieron la tímida alza en las encuestas por el nuevo clima que había logrado la Ministra Narváez, hace aún más conveniente la distancia con el oficialismo.

"Para el quiebre, faltaba solo la bala y el disparo. Y desde el trópico, Raúl Castro se los regaló."

En un eventual gobierno de Piñera, tener esa distancia con la izquierda valdrá mucho y podrá volver el sueño de ser un partido ancla en una coalición y no un opinante ante una agenda que buena parte de la DC considera muy izquierdista para su gusto. Incluso, si Guillier logra ganar, el poder de negociación desde el congreso con una bancada numerosa va a valer mucho en un escenario incierto y ante la necesidad que tendrá el ahora senador de lograr apoyo para una agenda de continuidad de las reformas. Y en una de esas en el desorden que se ha instalado en la carrera presidencial, podría la DC asegurarse una participación en segunda vuelta con pronóstico reservado.

Pero toda esta estrategia requería la chispa que permita la partida, y así sea el incidente la razón de la salida y no el cálculo político. El silencio del Partido Comunista, y la calculada declaración del candidato independiente Alejandro Guillier es suficiente combustible para provocar el quiebre y así lograr que la Junta se incline por estar en la papeleta, y no en las primarias. Dirán los halcones de la DC en ese momento:  ¿Cómo sería posible compartir domicilio con una colectividad que apoya a un régimen que hace esto? ¿Cómo podría entenderse participar en una primaria que podría ganar Guillier si él no es lo suficientemente duro para proteger a la DC?

El incidente de Mariana Aylwin con el gobierno cubano no es en modo alguno una causa de rompimiento de una coalición, siquiera de una crisis. En especial por tanto radicales, como socialistas y pepedés han sido solidarios con la ex ministra. En otros tiempos habría sido un impasse de dos días como mucho. Pero desde hace tiempo que viene incubándose en la DC un cierto sentimiento de distancia con la Nueva Mayoría, reflejado desde aquella declaración del senador Walker respecto a que no habían leído el programa, la diatriba de la propia senadora Goic respecto a que con la DC no se juega. La intrascendencia del ministro Fernández en el comité político acrecienta aún más el sentimiento de desapego con el gobierno. Para el quiebre, faltaba solo la bala y el disparo. Y desde el trópico, Raúl Castro se los regaló.

Todo sobre el impasse de Mariana Aylwin con Cuba

A la ex ministra se le prohibió el ingreso a la isla. Donde viajaba para recibir un reconocimiento póstumo a su padre el ex Presidente Patricio Aylwin

 


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