Crédito: Agencia Uno
Alejandro Guillier

Guillier: Pensamiento Mágico

Las últimas encuestas, en particular CADEM-T13, muestran un incremento de la aprobación al Senador Alejandro Guillier al tiempo que dan cuenta de una caída en el apoyo a Ricardo Lagos. Esto se manifiesta incluso en intención de voto, donde Guillier se sitúa segundo después de Sebastián Piñera aun cuando a una distancia considerable y Lagos aparece en tercer lugar.

¿Qué explica la caída de Lagos y el ascenso de Guillier?

Respecto al ex Presidente, él pareciera estar convirtiéndose en el símbolo del pasado, ese que la izquierda dura repudia con fuerza. Los movimientos a la izquierda de la Nueva Mayoría tales como Revolución Democrática y los Autonomistas no tragan a Lagos a quien ven como la imagen de la Concertación. Con la importante cobertura mediática con que cuentan, estos grupos han ido horadando la reputación de Ricardo Lagos presentándolo como una figura que tiene el apoyo de las elites.

De esa manera pretenden destruir su principal atributo, que es su capacidad, demostrada en los hechos, de liderar un gobierno socialdemócrata que haga prosperar al país sobre la base de transformaciones que no planteen una ruptura drástica con el orden social y económico vigente.

Si bien los adversarios de Ricardo Lagos en la izquierda tampoco tienen a Guillier como su favorito, es evidente que su nombre les genera menores resistencias. Algunos han llegado a ironizar con esto afirmando que Guillier no presenta un flanco fácil para el ataque, simplemente porque no tiene nada que mostrar.

El gran atributo de Alejandro Guillier entonces, que podría llevar a arrebatarle a Ricardo Lagos la representación de la centro izquierda en la próxima elección presidencial sería que se muestre como un candidato más competitivo frente a Sebastián Piñera. Sabemos la fuerza de ese argumento en una coalición en la que, para muchos, un cargo público en el gobierno constituye una forma de vida con escasas alternativas.

¿Pero, será suficiente esto? ¿No hay acaso dudas acerca de la capacidad de gobernar de alguien como Alejandro Guillier?

Bueno, esa es una duda que está motivada por un pensamiento racional: por qué alguien que no tiene nada que mostrar más allá de una cierta bonhomía podría gobernar bien el país.

Pero sabemos que las decisiones de voto no son siempre racionales. En psicología se ha desarrollado el concepto de pensamiento mágico que se da en personas que creen que sus pensamientos, sus ideas, sus acciones pueden influir en diferentes acontecimientos, ya sea provocándolos o previniéndolos. Este tipo de pensamiento es totalmente opuesto al pensamiento lógico, ya que este último se corresponde con las leyes normales de relación causa−efecto, es decir que todo tiene un ¿por qué?, una causa, y a su vez, tiene también un resultado, un efecto.

La creencia de que un señor que tiene una apariencia respetable y una actitud gentil puede ser el gobernante que Chile necesita está alimentada en buena parte por pensamiento mágico.

Tenemos bastante tiempo por delante para ver si una candidatura puede sostenerse sobre esta base. Contra esa posibilidad juega el gobierno de Michelle Bachelet, que ofreció al país un proyecto a estas alturas completamente fracasado, que se sustentó únicamente en el apoyo que la persona de la actual Presidenta concitaba entre los chilenos.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. La pregunta es si lo hará mientras el dolor en los dedos del pie aún está vivo.


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