Desafíos para Piñera post elección
Foto: Agencia Uno
Opinión
Gonzalo Müller Gonzalo Müller
Analista político

Desafíos para Piñera post elección

Este domingo se define mucho más que solo quién encabezará el gobierno por los próximos cuatro años. Para Chile Vamos, por ejemplo, es una apuesta mucho más elevada, al ser Sebastián Piñera su liderazgo más fuerte y el único que logra generar cohesión entre la variedad de sensibilidades que se han venido construyendo al interior de esta coalición política.

Una rápida mirada al futuro Congreso nos permite tener una magnitud de lo anterior, más allá de haber competido algunos en Renovación Nacional, otros en la UDI y también por Evópoli, la realidad es que solo para el Senado vemos que fueron elegidos cuatro ex intendentes y un ex ministro de su primer gobierno. La misma escena se repite en la Cámara de Diputados, donde abundarán también los ex ministros, ex intendentes, ex gobernadores y otros que compartieron responsabilidades en la anterior administración del Presidente Piñera. Este patrón configura un cuadro de lealtades suprapartidarias, y un tejido denso de compromiso con el proyecto político que se identifica con el ex mandatario.

"En el caso de una derrota, el vacío que se generaría pone en duda una rápida rearticulación e incluso bajo los incentivos para algunos de seguir dentro de la misma coalición"

Dado lo anterior, y que es la misma lógica que hemos visto dominó la estructura de segunda vuelta en el comando presidencial de Sebastián Piñera, es evidente que en el caso de su triunfo electoral será sobre esta base política construida durante los últimos ocho años que se construirá el futuro gobierno, permitiéndole de paso que su relación con los partidos sea mucho mejor al existir en el interior de cada uno de ellos muchos liderazgos parlamentarios que responden y reaccionan mirándolo a él y no a sus propias estructuras partidarias. Por lo mismo, en el caso de una derrota, el vacío que se generaría pone en duda una rápida rearticulación e incluso bajo los incentivos para algunos de seguir dentro de la misma coalición, salvo que esta contará desde ya con el apoyo del propio ex mandatario. Pero sin duda que perder una elección que parecía ganada puede ser mucho más devastador para la derecha chilena.

"Sin duda que perder una elección que parecía ganada puede ser mucho más devastador para la derecha chilena"

Si Sebastián Piñera gana este domingo, será porque tiene un mandato claro desde la mayoría de los chilenos, ser capaz de seguir avanzando en derechos sociales al mismo tiempo que el país crece y genera empleo. No parece nada fácil, después del prolongado estancamiento económico que hemos vivido estos años en materia económica, y del ambiente de polarización política que va a dejar la elección presidencial. Ver cómo desde su gobierno se puede recuperar rápidamente el discurso de unidad nacional, que permita contar con un apoyo más amplio en materia legislativa será, sin duda, uno de los principales desafíos. Pero, así como la tarea es grande y difícil, el premio puede serlo aun más: proyectarse por un segundo mandato consecutivo que le dé continuidad a esta formula de progreso en base a crecimiento económico y avance en derechos sociales.

Ha repetido muchas veces el presidente Piñera que aprendió de los errores de su primer mandato, y que también escuchó lo que las personas le dijeron con el resultado de la primera vuelta, pero ahora deberá demostrarlo desde la mismísima construcción del gabinete. La vez anterior un diseño equivocado que dejó fuera a los principales liderazgos políticos de sus sector lo obligó a cambios de ministros desde muy temprano, ahora deberá decidir si sumar a Manuel José Ossandón y a José Antonio Kast o dejarlos afuera. Ambos son dos de los liderazgos clave que reflejan de buena forma la amplitud que necesito para construir su triunfo.