Ossandón 2021
Foto: Agencia Uno
Opinión
Gonzalo Müller Gonzalo Müller
Analista político

Ossandón 2021

No habían terminado de contar los votos el pasado 2 de julio, en la primaria presidencial de Chile Vamos cuando el senador Manuel José Ossandón reconocía el triunfo de Sebastián Piñera y, acto seguido, iniciaba su camino hacia una nueva campaña, la que lo llevará a competir por la Presidencia de Chile el 2021. 

Asumir lo anterior permite entender la serie de decisiones que ha tomado Ossandón en las últimas semanas, bajo la lógica de capitalizar lo logrado y no insistir en la violenta confrontación que caracterizó su paso por las primarias. La frase elegida por el senador es hacerse un lado, esto podríamos traducirlo como que no va insistir en sus descalificaciones hacia Piñera, ni entorpecerá el desarrollo de la campaña, pero que no asumirá ningún rol relevante, ni menos endosara públicamente su apoyo, ya que siente que la expectativa de triunfo del ex Presidente lo libera de responsabilidades en su campaña.

"(Ossandón) sabe que contar con el apoyo de aquellos que ganen y lleguen al Congreso puede ser clave en sus pretensiones futuras  "

Este nuevo trato menos agresivo, pero distante, es algo que seguramente se mantendrá en el caso de un segundo mandato de Sebastián Piñera, construyéndose de ser así en una mejora a lo ocurrido en su primer período. Claro que el hecho es que pareciera haber una directa relación en que las críticas bajan cuando el apoyo es alto y, por lo mismo, subirán sin duda alguna en caso de que ese apoyo disminuya. Parece ser que el senador busca establecer una relación con el ex Presidente en que, si bien no lo ve como un aliado, al menos espera que no se constituya en un obstáculo a una nueva candidatura presidencial.

"No es descartable que (Ossandón) busque el próximo año ser presidente de RN  "

Su reinscripción como militante de Renovación Nacional apunta, en la misma lógica, a consolidar aún más su liderazgo al interior del partido, evitando que otros aspiren ahora a ser los candidatos presidenciales de RN. El concentrarse en estos meses en ser el principal apoyo para los candidatos al Parlamento de su colectividad es parte de la estrategia del senador con miras al 2021, pues sabe que contar con el apoyo de aquellos que ganen y lleguen al Congreso pude ser clave en sus pretensiones futuras. 

No es descartable entonces que el próximo año busque ser el presidente de RN. Esto le daría un protagonismo e influencia frente al eventual gobierno de Piñera. Y sería también una lección aprendida de que contar con el apoyo de la estructura partidaria es tan importante como el respaldo que recibe directamente de los ciudadanos, y que necesita de ambos para ser alcanzar sus objetivos. La visibilidad y poder que le daría ser presidente de partido potenciaría mucho más liderazgo, así como también le permitirá hacerse cargo de una crítica que no logró resolver durante la primaria: el que siempre se le veía solo, sin apoyos, ni equipos. 

Ossandón sabe que son muchas las vallas a saltar en su carrera a La Moneda, pero pareciera contar con el carácter, al menos, para no aflojar ante este gran desafío. Su mente concentrada en esta única tarea, la de ser candidato presidencial, podría sorprender a muchos por lo distinto que será al candidato que pudimos conocer en estas primarias. Alguien que tome conciencia de sus limitaciones y que ya está camino a superarlas. 

Mantener sus fortalezas como lo es la sintonía y credibilidad que mantiene con los más vulnerables es una obligación para el senador, considerando que es su ventaja comparativa más significativa. Su cercanía al ciudadano que lo pasa mal por los abusos y también por las ineficiencias de las empresas y del Estado es quizás el capital político más importante que le dejó su paso por Puente Alto, y que ha sabido hacer crecer desde su elección senatorial y su reciente paso por las primarias presidenciales. 

Pero la duda de si sus cambios son reales o solo aparentes, de si en verdad entendió que no puede ser la eterna  piedra en el zapato de Chile Vamos, es algo que todavía acompaña al senador Ossandón y es quizás el principal obstáculo a su camino hacia el 2021.