Crédito: FAU - Universidad de Chile
Construyendo patrimonio
Opinión

Construyendo patrimonio

Al parecer en Chile, cuando se embandera la lucha del patrimonio ésta pareciera tener un solo color, un sabor único y una verdad absoluta. Cuando defendemos una causa que pudiera parecer noble como es la defensa en el nombre de la conservación del patrimonio, todo está permitido, incluso verdades a medias, omisiones o errores involuntarios.

El mejor ejemplo de esto han sido las voces detractoras, que han surgido estos últimos días, a la construcción del proyecto de Vicuña Mackenna 20 (VM20) que albergará, entre otras unidades universitarias, al Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universitad de Chile que contempla la primera sala de concierto del país. Sin embargo, por particularidades técnicas y restricciones presupuestarias, no fue posible la conservación de la fachada del edificio, que albergó la sede de la Facultad de Química y Farmacia de nuestra universidad, tal como se encuentra actualmente. 

Esta situación, que confronta patrimonio vs patrimonio, fachada vs sala de concierto, ha tenido -en defensa del valor patrimonial arquitectónico de la fachada - voces débiles y faltas de argumentos como omisiones o "errores involuntarios", fotos de los años 40 como si fueran de 2011, uso de sinónimos que no lo son como decir que fachada es lo mismo que inmueble, que es lo mismo que edificio, que es lo mismo que casona. Un mar de confusiones.

¿Cómo no va a ser noble salvar nuestro patrimonio? Eso ES el proyecto de VM20, un proyecto que recoge parte fundamental de los valores que constituyen la Universidad de Chile, la universidad estatal y pública, donde la diversidad se respeta en sus opiniones, donde el debate se hace académicamente, donde el conocimiento está al servicio de la investigación y la investigación en paralelo a la extensión.

"VM20 recoge parte fundamental de los valores que constituyen la Universidad de Chile, la universidad estatal y pública, donde la diversidad se respeta en sus opiniones"

Una universidad donde el gobierno corporativo, actualmente en debate, se respeta, donde las decisiones tomadas democráticamente - por mayoría- a través de las instancias reglamentarias, no debieran ser cuestionadas. Una universidad que toma decisiones, no siempre fáciles, pensando en el bien superior, donde la memoria se combina con el presente pero siempre pensando en el futuro. 

Si queremos hablar de patrimonio, hablemos de patrimonio. El patrimonio también tiene relación con darle solución a una deuda histórica del país con la Orquesta Sinfónica de Chile, la orquesta sinfónica más antigua del país, que como nómade ha itinerado por más de 74 años a través de salas de cine privadas y gimnasios, sin haber tenido nunca un lugar apto e idóneo para realizar el trabajo que le fue encomendado por ley de la República.

Una deuda que tiene que ver con dar solución a las pésimas condiciones tanto para los músicos de la orquesta como para el público, confinados en espacios que no les han permitido apreciar la música en las condiciones que se merece. Somos el único país de Latinoamérica que aún no cuenta con una verdadera sala de concierto, que no sea un teatro, para ser precisos.

Patrimonio es el Ballet Nacional Chileno, fundado hace 70 años, por grandes maestros- coreógrafos alemanes de paso por Chile. Es la única compañía de danza contemporánea estable del país, que inauguraría el primer centro coreográfico – que incluye salas de ensayo y sala de danza en exclusiva - sin tener que seguir esperando a ser programado en otras salas de teatro o espacio culturales.

"Considero importante incorporar dentro del debate los puntos que ya he tratado, y que han fundamentado el proyecto de VM20, buscando así de qué manera integramos los conceptos de “memoria”."

Patrimonio es el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, que también este año cumple 70 años, y que ha sido integrado, generación tras generación, por profesionales y amateurs que han dedicado sus vidas a deleitarnos con sus voces, ensayando -después de una larga jornada de trabajo para elevar nuestros espíritus durante los conciertos- en un galpón en condiciones deplorables. 

Patrimonio son igualmente los estudiantes, académicos y funcionarios del INAP – otra de las unidades universitaria que albergará VM20 - y que han tenido que pasar de una sede a otra, cuales gitanos, por falta de infraestructura ad-hoc. Es también el caso del Instituto de Estudios Internacionales, que ha entregado al país los más destacados hombres políticos, y que permite que hayamos entrado en este mundo globalizado gracias a la diplomacia.

Patrimonio es nuestra dirección de Relaciones Internacionales – igualmente parte del proyecto VM20 - que pasó a ser una  herramienta fundamental para los intercambios internacionales y que será la vitrina de nuestra Universidad hacía el Mundo, mostrando una Universidad visionaria, donde la diversidad, el conocimiento y la investigación seguirán al servicio del país, sin mezquindad o interés cortoplacistas. 

Patrimonio es una Universidad que pudiendo lotear un terreno de alto costo inmobiliario decide apostar por construir este proyecto, en pleno centro de la ciudad, apostando por ser una verdadera vitrina de sus actividades artísticas, donde sus elencos estables se mostrarán creando al paso de los transeúntes, donde una biblioteca mirará con ternura hacía el parque Bustamante. Una universidad que decide armar, en pleno siglo XXI, su Centro de Extensión incorporándose a un circuito cultural nacional en construcción como será el eje GAM, Violeta Parra, Mercedes Soza y CEAC.  

Es así como considero importante incorporar dentro del debate los puntos que ya he tratado, y que han fundamentado el proyecto de VM20, buscando así de qué manera integramos los conceptos de “memoria”.

Lamentablemente los detractores han aportado, desde la ignorancia y la falta de conocimiento del proyecto con un debate artificioso donde, incluso la alcaldesa de Providencia y el Presidente del Colegio de Arquitectos, hablan, por ejemplo, de “casona” sin reparar que es simplemente una fachada, cuando es cosa de entrar y observar que nunca hubo casona. Le asignan la autoría a un arquitecto francés que incluso entre los historiadores no hay acuerdo. Hablan de una ante jardín frondoso que en el nuevo proyecto siempre estuvo contemplado. 

Queremos patrimonio: sí.

Queremos destruirlo por destruirlo: no.

"Pido a los opinantes que aporten con argumentos basados en la realidad y la veracidad, para así no entrar en debates artificiales."

Queremos, justamente, dar cabida a nuestros patrimonios, pero a todos los tipos de patrimonios. Para terminar, me parece fantástico que personalidades de ámbitos tan diversos se estén interesando en nuestro proyecto, y que quieran debatir sobre patrimonio.

Pero pongamos en la balanza todos los aspectos que debemos sopesar. Un debate por definición incluye varias voces y es pluralista. Pero por sobretodo, pido a los opinantes que aporten con argumentos basados en la realidad y la veracidad, para así no entrar en debates artificiales.

Los invito, bajo esta premisa, a debatir teniendo en mente el impulso innovador que entregará la Universidad de Chile a su comunidad, a sus relaciones internacionales, al medio artístico nacional, a la función de lo público y al patrimonio de nuestra ciudad. 


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