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Financiamiento público a la cultura: el insostenible caso del CEAC-Universidad de Chile
Opinión

Financiamiento público a la cultura: el insostenible caso del CEAC-Universidad de Chile

El Presidente de la República Pedro Aguirre Cerda promulgó la ley 6.696, publicada en el diario oficial el 11 de octubre de 1940. Esta normativa creó el Instituto de Extensión Musical (IEM),  entre cuyas funciones estaba la conformación y mantenimiento de una orquesta sinfónica, un coro y un cuerpo de baile.

Tres meses después de su creación, el IEM fundó la Orquesta Sinfónica de Chile, con un concierto dirigido por su primer Director Titular, Armando Carvajal, realizado el 7 de enero de 1941, en el Teatro Municipal de Santiago.

Integrada por 91 músicos del más alto nivel interpretativo, en la actualidad la Orquesta Sinfónica de Chile desarrolla la más extensa temporada de conciertos con más de 100 presentaciones musicales en Santiago -incluidas varias de sus comunas- y regiones.

Su repertorio abarca desde el periodo barroco al contemporáneo, pasando por los clásicos universales. Tiene el honor de haber estrenado prácticamente la totalidad de las obras chilenas sinfónicas y sinfónico-corales escritas en el país desde los Festivales Bienales de Música Chilena, iniciados en 1948 y realizados ininterrumpidamente desde 1969, hasta las actuales Temporadas Oficiales de Conciertos en el Teatro Universidad de Chile.

Este cuerpo estable, junto al Ballet Nacional Chileno y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile que cumplen 70 años en 2015, sumado a la Camerata Vocal están bajo el alero del Centro de Extensión Artístico y Cultural (CEAC) de la Universidad de Chile desde 1987.

En el 2014,  el presupuesto aprobado para la mantención de la Orquesta Sinfónica de Chile, al Ballet Nacional Chileno, Coro Sinfónico de la Universidad de Chile y Camerata Vocal fue de 2.394 millones de pesos que el Ministerio de Educación asignó por medio de la partida 9, capítulo 1, programa 30, asignación 203, glosa 6 que se le otorga a la Universidad de Chile para actividades de interés nacional.

"Por primera vez en 12 años desde la creación de la glosa, los cuerpos estables no tuvieron ni siquiera el histórico 3% de aumento"

Desafortunadamente, este presupuesto no tuvo aumento alguno para el año 2015. Por primera vez en 12 años desde la creación de la glosa, los cuerpos estables no tuvieron ni siquiera el histórico 3% de aumento.

Este elemento podría deberse a un lamentable error de “copy paste”. Sin embargo, la gravedad del asunto adquiere ribetes gigantes en comparación con todas las otras instituciones culturales que cuentan con cuerpos estables o espacios de relevancia nacional como son los que se señalala Ley de Presupuesto por medio de las partidas del CNCA, de la Dibam y de otros programas del Ministerio de Educación.

Es decir, instituciones como la Corporación Cultural de Santiago a cargo de la administración del Teatro Municipal de Santiago y sus cuerpos estables, la Orquesta Filarmónica de Santiago, el Ballet de Santiago, el Coro del Teatro Municipal, o los cuerpos estables dependientes del CNCA, la Orquesta de Cámara de Chile y el Bafona (Ballet Folclórico Nacional) u otras instituciones tales como la Fundación de Orquestas Juveniles, la Corporación Cultural Gabriela Mistral, Balmaceda Arte Joven (1215), el Centro Cultural Palacio de la Moneda, el Parque Cultural de Valparaíso, o el MIM (Fundación Tiempos Nuevos), entre otros.

"Los cuerpos estables del CEAC son los únicos que cuentan con funcionarios públicos y que se rigen por el estatuto administrativo del sector público"

Todas las entidades mencionadas son fundaciones o corporaciones de derecho privado sin fines de lucro, cuyos trabajadores se rigen por el Código del Trabajo. Los cuerpos estables del CEAC son los únicos que cuentan con funcionarios públicos y que se rigen por el estatuto administrativo del sector público, por lo que sus funcionarios, para ingresar, deben hacerlo por medio de concursos públicos para acceder a los respectivos grados y pertenecer tanto a la planta como a las contratas.

A lo que hay que agregar que son los únicos que son auditados tanto por la Contraloría Interna como por la Contraloría General de la República. Incluso los cuerpos estables del CNCA (Orquesta Cámara de Chile y Bafona) que es una institución pública tiene la excepcionalidad de contratar a sus creadores pertenecientes a sus cuerpos estables por medio de las normas del Código del Trabajo.

Todas las entidades mencionadas tienen financiamiento para su personal a honorarios, administración y producción, salvo el CEAC de la Universidad de Chile que con el presupuesto asignado por el Estado, nunca ha podido cubrir la integralidad de los sueldos de sus funcionarios teniendo que generar su financiamiento para la totalidad de los honorarios, producción y administración por medio de gestión propia, de fundrising con empresas privadas e ingresos propios.

Lo incomprensible para nuestros creadores (funcionarios) del CEAC es la poca deferencia que ha tenido el Estado, nuestro empleador, a lo largo de los últimos decenios con los únicos cuerpos estables creados por ley de la República hace más de 74 años.

"Lo incomprensible para nuestros funcionarios del CEAC es la poca deferencia que ha tenido el Estado, nuestro empleador, a lo largo de los últimos decenios"

Se ha venido acumulando un sentimiento de desprecio por nuestra institución cultural pública que es la única que desarrolla una temporada oficial de conciertos sinfónico-corales de manera permanente en Chile y que cuenta con un elenco estable de danza moderna y contemporánea.

Estamos hablando de más de 100 conciertos al año, con 40 programas distintos, entre 5 y 6 estrenos de danza al año y 60 funciones abiertos a público, giras por más de 5 regiones al año, presencia en cerca de 110 ciudades en los últimos 10 años por medio del programa Sembrando Cultura, 14 conciertos corales o vocales anuales, un público promedio anual cercano a las 240.000 personas, abarcando cerca de 215 funciones al año.

Es relevante también señalar que en el caso de la Corporación Cultural de Santiago en 2006, y con el propósito de aplacar una huelga de sus empleados y a consecuencia de la crisis financiera existente, se le entrego vía Ley de Rentas II un aporte anual cercano a los 2.500 millones adicionales por parte de los municipios de Providencia, Las Condes y Vitacura por lo que el presupuesto desde el sector público central y municipal al Teatro Municipal de Santiago es cercano a los 9.000 millones de pesos anuales en contraposición con lo que recibe el CEAC que son en la actualidad 2.390 millones.

Orquesta Sinfónica de Chile Agencia Uno

Un elemento de comparación no menor se produce al revisar la cantidad de integrantes de cada una de las principales orquestas de nuestro país y sus remuneraciones. Sobre todo tomando en cuenta que durante el 2013, el CNCA decidió aumentar los sueldos de los 33 músicos de la Orquesta de Cámara de Chile duplicando sus remuneraciones y produciendo un reclamo justificado por parte de los músicos de la Sinfónica que han tenido sus sueldos congelados desde 2003, salvo los incrementos normales de los funcionarios públicos. Y que a la luz del presupuesto enviado es una agravante adicional.

A su vez, todos los espacios homologables han visto construir e implementar su infraestructura con sumas importantes de recursos públicos. Es el caso del MIM, el GAM, el Teatro Municipal de Santiago, Matucana 100, Centro Cultural Palacio de la Moneda, Parque Cultural de Valparaíso, Museo Violeta Parra o con espacios entregados en comodato como es la Fundación de Orquesta Juveniles en la Casa Amarilla o la Orquesta de Cámara de Chile en el Teatro California (Teatro Municipal de Ñuñoa).

Los cuerpos estables de la Universidad de Chile son los únicos que nunca han recibido financiamiento para su infraestructura. El Teatro Baquedano donde actualmente se presentan ha sido objeto de un arriendo por más de 30 años a un privado, que ha debido ser financiado íntegramente con recursos propios para poder tener  la temporada oficial única de su género en el país.

Es así como el proyecto Vicuña Mackenna 20 presentado y aprobado a comienzos de año al Consejo Universitario vendrá a saldar dicha deuda a partir de un endeudamiento a 25 años de la universidad y para así poder contar con la primera sala de concierto y centro coreográfico del país.

Lo que se ha hecho insostenible es lo enviado para la aprobación de la Ley de Presupuesto 2015 donde inexplicablemente se produce una discriminación abierta y directa contra los únicos cuerpos estables públicos del país, los que se agrupan en el CEAC de la Universidad de Chile.

Estamos hablando de un promedio de aumento cercano al 23% para instituciones similares con mucho menos personal, y sin regirse por el aumento del sector público que se va a producir a partir de enero de 2015 y que solamente nos atañe a nosotros. 

Esto queda reflejado en las entrevistas y apariciones de la ministra de Cultura, el 6 de noviembre, anunciando este aumento promedio que no se aplica únicamente a las instituciones que aparecen en la partida del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes sino también en partidas distintas dentro del Ministerio de Educación como es el caso del MIM.

Si vemos el cuadro comparativo de los últimos años de todas estas instituciones, nos encontramos con la desagradable sorpresa que se han producido distintos aumentos a lo largo de dicho periodo sin estar asociado a profundas innovaciones.

La única institución que no ha tenido ningún aumento a lo largo de estos años han sido los cuerpos estables bajo el alero de la Universidad de Chile, los más antiguos, los únicos públicos creados por Ley de la República, los que tienen una misión de difusión de los compositores nacionales por más de setenta años, los únicos con subvención directa al precio de acceso de sus audiencias, los únicos que no han recibido aportes para su infraestructura.

La necesidad de hacer público la preocupación y el descontento por parte de nuestra institución y de nuestros creadores en estos momentos se debe a lo sucedido hace pocas semanas con nuestros deportistas nacionales de alto rendimiento que vieron cómo aumentaban las partidas del Ministerio del Deporte sin tomar en cuenta sus necesidades para poder prepararse en las mejores condiciones para representar al Estado de Chile.

El debate que queremos levantar hoy no tiene que ver con reivindicaciones añejas con respecto al financiamiento histórico entregado a los cuerpos estables bajo el alero de la Universidad de Chile y que fuera derogado de manera espuria por el Gobierno Militar, sino con el debate actual sobre la reforma educacional y la construcción de la nueva institucionalidad cultural.

"El debate que queremos levantar hoy no tiene que ver con reivindicaciones añejas (...) sino con el debate actual sobre la reforma educacional y la construcción de la nueva institucionalidad cultural."

¿Por qué tenemos que sentirnos relegados? ¿Es por ser públicos? ¿Quiere el Estado mantener su única Orquesta Sinfónica, su único Ballet Nacional? ¿O le incomodan? La Universidad de Chile realizó un esfuerzo titánico para mantenerlos vivos, entre los años 1975 y 2002 con financiamientos propios.

Desde el 2003, el Estado, por medio de la Ley de Presupuesto, ha hecho un aporte que a la luz de las realidades actuales simplemente ya no logra cubrir ni siquiera los sueldos de sus funcionarios. ¿No será ahora el momento de revisar aquella anomalía?

En los últimos tres años, los aportes privados para los gastos de mantención, gestión y producción han aumentado casi en un 300% a partir de ingresos propios y sponsors. Pero buscar financiamiento para funcionarios públicos desde el sector privado es un poco descabellado.

Contrariamente a otras instituciones, no podemos disminuir las dotaciones de personal a menos que queramos transformar a la Sinfónica en una orquesta de cámara, la camerata vocal en un dúo de voces o el Banch en un minueto.  Construir el espacio que soñamos es sólo posible si nuestros talentosos creadores pueden desarrollarse en igualdad de condiciones.


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