Crédito: A. Uno
El túnel que no fue

El túnel que no fue

Para mitigar la congestión que afecta a Santiago es clave ejecutar una red de trenes suburbanos que conecten las ciudades dormitorio que se han construido en las afueras de la capital.

De los tres proyectos planificados, sólo está operando el Metrotren a Rancagua y como su demanda ha crecido, la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) decidió modernizarlo arreglando las vías y comprando trenes más rápidos. 

El anuncio fue realizado en el gobierno anterior y la idea fue rechazada por los alcaldes de Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda y El Bosque, que son las comunas por donde pasaría el nuevo proyecto bautizado como “Rancagua Express”.

Sus argumentos eran atendibles. Señalaron que con trenes más veloces y frecuencias más cortas, se acentuarían los problemas de inseguridad, deterioro, ruido y segregación que ya existen entorno a la faja ferroviaria afectando a miles de vecinos de escasos recursos.

"Luego de años de negociación, la semana pasada se supo que el hundimiento del tren Rancagua Express era inviable debido a su alto costo e irá a nivel."

Como alternativa propusieron enterrar el tren tal como se hizo en Viña del Mar en un tramo de longitud similar, aprovechando el espacio liberado para ensanchar una avenida y crear nuevos espacios públicos y áreas verdes.

La empresa EFE rechazó esta propuesta diciendo que implicaba un aumento considerable en el costo del proyecto. Como respuesta los alcaldes sumaron a vecinos y parlamentarios y elevaron sus reclamos al Ministerio de Transportes. Luego de años de negociación, la semana pasada se supo la respuesta final: el hundimiento del tren era inviable debido a su alto costo e irá a nivel.

En otro sector de la ciudad se daba una batalla similar pero con resultados diametralmente distintos. El Ministerio de Obras Públicas confirmaba que la autopista Américo Vespucio Oriente (AVO) sería subterránea en Las Condes, Vitacura, Ñuñoa y La Reina para evitar impactos similares a Rancagua Express, lo que es positivo.

Si bien AVO era una concesión, el sobrecosto del túnel no se financiaba con los peajes, así que la diferencia sería cubierta con un subsidio directo del Estado que se estima cercano a los U$ 250 millones de dólares.

¿Porqué en un caso se optó por hundir el proyecto y en el otro no?

"La señal que se entrega con Rancagua Express es pésima en un tema prioritario como la equidad territorial."

La forma de financiamiento no fue un factor, ya que en ambos casos se requerían aportes directos del Estado. Tampoco el atraso por cambiar de diseño ya que han pasado años desde que se anunciaron ambos proyectos, y ni hablar de la complejidad constructiva, donde AVO se impone por lejos.

Lo único que queda es la diferencia de ingreso de los vecinos afectados y su nivel de influencia, y aunque esta no sea la verdadera razón, la señal que se entrega con Rancagua Express es pésima en un tema prioritario como la equidad territorial.

Solo queda esperar que las autoridades cambien de opinión y que el tren sea subterráneo, con espacios públicos en la superficie. Igual que Américo Vespucio Oriente.


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