Crédito: Agencia Uno
¿Ahora hablan?

¿Ahora hablan?

Desde en enero de 2011, cuando asumió como presidente de la ANFP, Sergio Jadue ha estado en el "ojo del huracán".

Y varias de sus actuaciones siempre fueron muy criticadas: la manera en que llegó al cargo, de rebote y por descarte; la excesiva influencia de sus padrinos Jorge Segovia y José Yuraszeck; la contratación de Claudio Borghi; desprestigiar el nivel del torneo nacional; financiar a los clubes con el dinero de la selección chilena y últimamente, la falta de claridad por su actuación en el escándalo de los sobornos de la Conmebol.

Pero esas críticas y polémicas fueron siempre entre Jadue y parte del periodismo deportivo.

El gobierno, tanto el anterior y como el actual, no solo tomó palco ante las críticas a Jadue, si no que particularmente durante la administración de Michelle Bachelet, intentó acercarse a la ANFP y su presidente por la exposición que significaba el Mundial de Brasil 2014 y la Copa América de 2015.

A eso se sumó que, prestamente, el gobierno incluyó en el presupuesto de 2015 US$ 3,7 millones para comprarle entradas a la FIFA por el Mundial Sub 17. Importante partida de dólares, pero que es una bicoca comparada con los más de US$ 100 millones desembolsados para le reconstrucción de estadios utilizados en el torneo continental y en el infantil.

Multimillonario aporte estatal sin que este gobierno -ni el anterior-, pidieran nada a cambio, como por ejemplo ser parte del Comité Organizador, que es la instancia donde se controla el uso y la transparencia del flujo de caja.

Todo este acercamiento quedó graficado durante la Copa América, con decenas de fotos de la Presidenta junto a Jadue y una agenda coordinada entre La Moneda y la ANFP para ayudar a que Bachelet subiera en las encuestas (situación que, a la larga no, ocurrió).

Pero curiosamente, el 12 de noviembre al gobierno le vino una especie de amnesia generalizada de su relación con Sergio Jadue. Es más, al día siguiente de que se anunciara el alejamiento del calerano desde la testera de la ANFP, por las oficinas de Quilín apareció de manera efectista la PDI para dejarle a Jadue, y otros miembros de su directorio, una citación para declarar en el caso de los sueldos ilegales que investiga la Fiscalía de Peñalolén.

Igual de efectista fue la conferencia de la Intendencia Metropolitana para inquerir por el precio de las entradas de las Eliminatorias y los famosos codos que en buena parte, son las antiguas galería.

La "guinda de la torta" de esta voltereta gubernamental vino de parte del ministro Jorge Burgos, quien primero habló de “elección espuria” con la que Jadue llegó al poder y luego se refirió al ex timonel de la Asociación “este personaje tan nefasto”.

Artillería de grueso calibre disparada a larga distancia a un personaje que en Miami espera ahora por su juicio del Caso Sobornos, pero que cuando estuvo a pocos metros en Santiago solo “sufrió” con el flash de las selfies.


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