Crédito: Agencia Uno
Clubes en quiebra: otra consecuencia de la crisis

Clubes en quiebra: otra consecuencia de la crisis

Resulta difícil leerlo pero es verdad: Santiago Wanderers está técnicamente en quiebra. Y en una situación similar a los porteños hay como cinco clubes más de la ANFP, ahogados por las deudas, y que dependen dramáticamente de la venta del CDF para recibir dinero fresco que les permita salir a flote.

El caso de Wanderers sirve para ejemplificar la mala administración de los clubes nacionales: reciben $ 140 millones al mes, pero gastan $ 300 millones, de los cuales el 60% son sueldos para el plantel (David Pizarro y Carlos Muñoz se llevan unos $60 millones). Nicolás Ibáñez es el principal accionista del equipo porteño y, cansado del despilfarro, acudió a la intervención de una empresa de abogados especialistas en el tema. Si no se arregla el tema, el decano del fútbol chileno se va a la quiebra legal.

David Pizarro pone fecha a su retiro: "Voy a jugar un año más"La bancarrota parecía una palabra desterrada del fútbol chileno luego de la adopción del sistema de sociedades anónimas deportivas, pero las malas prácticas se mantuvieron: dirigentes/dueños siguieron con una administración mediocre, cortoplacista, de sueldos excesivos, dinero mal gastado en contrataciones y representantes, sin inversión alguna.

La fórmula es la misma que existía hace 10 años, hace 20 y hace 30 también: los clubes gastan más de lo que reciben.

Ahora hay más dinero, pero el panorama no cambió. Primero fueron los excedentes del CDF. Cuando esos se esfumaron en la inflación de sueldos, durante la administración de Jadue los clubes vaciaron las arcas de la Selección, a tal punto de repartirse incluso las ganancias de la Copa América. Pero ni así les alcanza todavía.

[MINUTO A MINUTO] El Consejo de Presidentes de la ANFP

El problema es que el panorama actual es desolador porque las arcas de la ANFP están casi vacías y no hay a quién ir a quitarle la plata. Como si eso fuera poco, el torneo nacional está cada vez más devaluado y el producto cada vez más escondido, como lo demuestra el pobre rating de La Red tras las dos primeras fechas con los goles del campeonato.

Contrario a lo que muchos dirigentes creen, la solución no es vender el CDF ni su 20%. Eso pagará las deudas inmediatas, pero el problema de fondo seguirá y se repetirá en unos años más.

Curiosamente, el mejor camino es justamente el ejemplo de Wanderers: ajustar los gastos a los ingresos reales y desde ahí plantear un proyecto deportivo. Primero los bueyes, después la carreta. 

La ANFP podría ayudar también terminando la política proteccionista de financiar a los clubes con los dineros generados por la Selección.

Sin acceso al dinero fácil de Quilín, tal vez ahí los clubes se acuerden que tienen un gran aliado para salir de la crisis y generar dineros frescos: los hinchas. La mayoría de ellos se alejaron del fútbol nacional y muy pocos se instalaron en el sillón para ver los partidos por TV.

Un espectáculo de calidad, mejores horarios, fácil acceso a entradas, prohibir las revisiones vergonzosas en los accesos y alejar en serio a los delincuentes podría conformar un panorama atractivo para ir al estadio el fin de semana.

¿Serán capaces de tanto estos dirigentes, muchos de ellos mediocres y en algunos casos hasta corruptos? Mejor no responder y esperar que la necesidad los obligue a encontrar una salida que le permita al fútbol profesional chileno zafar de una de las peores crisis de su historia. 


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