El costo de estacionarse
Opinión

El costo de estacionarse

Durante el último mes, ha despertado interés público una iniciativa que se discute en el congreso para regular el cobro por estacionamiento en centros comerciales, supermercados, hospitales y otros recintos. La propuesta, que fue aprobada ayer en la Cámara de Diputados, incluye entre otras cosas cobros por minuto, la eliminación de multas por pérdida de ticket y el establecimiento de un período gratuito de uso.

Esta última medida ha generado controversia entre distintos actores, incluyendo consumidores, propietarios de centros comerciales y autoridades. Aún cuando siempre es positivo que nuestros parlamentarios velen por que no se produzcan abusos hacia los consumidores, pasar de eso a la idea de que estacionarse gratis es un derecho me parece discutible.

Al respecto, vale la pena recordar que una idea que se repite constantemente al hablar de  transporte en ciudades: el objetivo es trasladar personas, no solo vehículos. Existen varias alternativas para moverse dentro de una ciudad y la gran mayoría de las personas recurre a una combinación de distintos medios de transporte. Los gobiernos pueden fomentar o desincentivar el uso de algunos de estos medios para promover mejores condiciones de vida en las ciudades.

"Pasar a la idea de que estacionarse gratis es un derecho me parece discutible."

Reducir el costo de estacionarse fomenta el uso del automóvil, de la misma forma en que construir ciclovías de buena calidad o mejorar la frecuencia de buses favorece el uso de la bicicleta y el transporte público respectivamente.

El problema es que el uso del automóvil tiene una serie de costos para la sociedad (como aumento de la congestión vehicular, contaminación o uso de espacio público que podría utilizarse para otros fines) que son mayores si se comparan con otros medios de transporte, lo que ha llevado a muchas ciudades a desincentivar su uso.

Cámara despacha proyecto de ley que elimina cobro de parquímetros en clínicas y malls

La tendencia actual es fortalecer el uso del transporte colectivo, la bicicleta y mejorar la ‘caminabilidad’ (walkability) de los barrios. Bajar el costo de estacionar un automóvil en la ciudad se contradice con otras acciones que se han adoptado para hacer nuestras ciudades más habitables. 

Dentro de los argumentos que se han dado para justificar la medida, se incluye la norma que obliga a estos establecimientos a contar con estacionamientos para poder funcionar y el hecho de que los estacionamientos son parte del servicio principal que proveen las empresas. Pues bien, esto no significa que nuestra normativa no pueda modificarse para desincentivar el uso del automóvil o transferir el costo de uso a los automovilistas, de la misma forma en que se está intentando cambiar la ley para proteger a los consumidores.

"En Barcelona, una parte de Bicing, el sistema de bicicletas públicas de la ciudad, es financiado a través del cobro a automovilistas por estacionarse en la vía pública."

Si el problema es que los estacionamientos son un ‘negocio’, en que todas las utilidades son captadas por empresas, se pueden establecer impuestos para estacionamientos, cuya recaudación puede invertirse en infraestructura para otros medios de transporte más sustentables. Por ejemplo, en Barcelona, una parte de Bicing, el sistema de bicicletas públicas de la ciudad, es financiado a través del cobro a automovilistas por estacionarse en la vía pública.

Por otra parte, nuestra normativa de construcción podría incorporar nuevas exigencias para los distintos establecimientos, como establecer un número máximo de estacionamientos para vehículos motorizados en vez de un mínimo, mejorar el estándar de accesos peatonales, exigir inversiones en transporte público como parte de las obras de mitigación o incorporar estacionamientos para bicicletas.

Si tener lugares para estacionar autos es un “factor de atracción para los clientes” como menciona el proyecto, es momento de ser más creativos y pensar en cómo hacer más cómoda la llegada para peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.

Que nuestra normativa haya privilegiado el uso del automóvil en el pasado, no significa que tenga que hacerlo en el futuro, especialmente cuando sabemos que no es la única (y muchas veces tampoco la mejor) solución para potenciar el comercio o permitir una buena movilidad dentro de la ciudad.

Es necesario debatir sobre una política de estacionamientos en ciudades, pero al hacerlo, no confundamos el derecho de los ciudadanos a desplazarse de forma eficaz, cómoda y segura con estacionarse sin pagar.


Lo más visto en T13