Crédito: Agencia Uno
Del diario As a la revista Hola: fútbol o farándula
Opinión

Del diario As a la revista Hola: fútbol o farándula

Nunca pensé que lo pasaría tan bien tuiteando durante los partidos de la omnipresente Copa América 2015. La famosa red social ofrece una especie de canal especial (Sigue la Copa América) para quienes están conectados viendo las incidencias del evento y uno puede meter ahí la cuchara para hinchar, dar jugo y echar el pelo, que para eso lo tengo bien largo, poniéndoles los nervios de punta a los que se toman el fútbol en serio. O sea, a los peloteros furiosos.

Es como si la pequeña Lulú se colara en el Club de Tobi, con licencia para matar, que en este caso es licencia para opinar. Hasta ahora, claro, el asunto no ha alcanzado niveles de seriedad, porque los partidos han estado de más o menos fomes a bien fomes, como el penoso encuentro entre México y Bolivia, el que se habría animado si hubiese jugado el presidente Evo. Eso le habría dado un color notable a la cosa, pero a nadie se le ocurrió, supongo.

Yo anoche estaba con los bolivianos, por esa cosa tan humana de la discriminación positiva, de solidarizar con el más débil, y por algo de sentimiento de culpa, porque aunque uno no crea que se les vaya a arreglar la existencia si tuvieran mar soberano, igual da pena que no puedan capear olas propias y hacer castillitos de arena a la vera de Pacífico por culpa nuestra. Esto lo escribo aquí y lo niego con la misma fuerza, porque tampoco es bueno pasar por vendepatria.

En fin, por estas razones y porque los bolivianos eran harto más atractivos que los mexicanos, físicamente hablando, mi solidaridad estuvo con Bolivia, pero no sirvió para nada. El asunto terminó en un lamentable 0-0, que es lo peor que le puede pasar a un partido de fútbol.

Dejando la geopolítica de lado, ahora se enfrentan jamaicanos y uruguayos, lo que a primera vista es una de esas contiendas desiguales, que dejan poco al misterio en términos de resultado, pero se presta para echar la talla en Twitter, que es lo que quería comentarles.

Para el match inicial (Chile v/s Ecuador), me metí en el canal dedicado a la Copa América, pero en paralelo me enteré de que Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, el intelectual latinoamericano de pensamiento liberal más famoso del mundo, se había separado de Julia Llosa, su prima, inspiradora de una de las novelas más desternillantes del autor peruano: “La tía Julia y el escribidor”, después de medio siglo de feliz y fructífero matrimonio. Y hay más: Varguitas estaba de pololo de la socialité filipina-española Isabel Preslyer, estupenda ex de Julio Iglesias, del economista Miguel Boyer y del vinicultor Carlos Falcó.

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Mario Vargas Llosa AFP

Como hace poco había leído que nuestra escribidora más famosa y prolífera Isabel Allende se había separado de su gringo Willie Gordon, el escritor de thrillers estadounidenses, junto a quien compartió sus últimos 27 años de vida, y acababa de leer “El amante francés”, su más reciente novela, donde justamente se habla de las ventajas de los amantes en la edad otoñal, se me ocurrió que Vargas Llosa e Isabel Allende harían una pareja preciosa.

Tuiteé la idea… y ¡sí, el fútbol pasó a segundo plano! Las tuiteras que estaban en Sigue la Copa América prendieron como pasto seco y del diario As pasamos sin escalas a la revista Hola. Hasta hubo hinchas masculinos que terciaron en la conversación (lo que da cuenta de lo fome que fue el partido). Qué manera de pasarlo chancho. Así le estoy encontrando el lado a la Copa América. Hasta menos empelotada he andado. 


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