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Ley del aborto: cuando se legisla sin mirar la evidencia
Opinión

Ley del aborto: cuando se legisla sin mirar la evidencia

Con el anuncio del proyecto de ley que despenaliza su práctica en tres casos, el aborto volvió al centro del debate. Muchos han pedido una discusión con altura de miras, y para ello nada mejor que conocer en detalle la mejor evidencia disponible.

En primer lugar, hay que reconocer que la práctica ilegal del aborto es una realidad en Chile. Si bien no es posible determinar con exactitud la cantidad de abortos clandestinos, los trabajos epidemiológicos conducidos por el instituto MELISA constituyen evidencia de alta calidad y demuestran que actualmente se realizan como máximo 18 mil abortos inducidos al año.

Además de confirmar que las cifras presentadas por algunas organizaciones pro-aborto escapan completamente a la realidad chilena, los estudios del instituto MELISA muestran que la tasa de aborto inducido disminuye año a año y que la mortalidad asociada a la práctica clandestina es prácticamente nula, afectando a apenas una de cada cuatro millones de mujeres chilenas en edad fértil.

"La tasa de aborto inducido disminuye año a año y la mortalidad asociada a la práctica clandestina es prácticamente nula."

Este hecho es muy relevante porque desmiente el supuesto que a mayor restricción se produce más práctica ilegal; el aumento sostenido y casi invariable de abortos inducidos en España y en tantos otros países del mundo luego de la despenalización confirman este hecho. La pregunta es, entonces, cómo continuar reduciendo esta “cifra negra”.

La experiencia de la Fundación Chile Unido demuestra que las principales razones por las cuales una mujer se plantea abortar su embarazo son coerción, temor y pérdida de expectativas de vida, y que el apoyo en este tipo de situaciones logra evitar el aborto hasta en un 94% de los casos. Por esto es fundamental que existan parlamentarios de todo el espectro político dispuestos a fomentar programas de apoyo integral a la mujer en riesgo de aborto, evitando el daño físico y psicológico que éste conlleva.

Es lamentable observar que muchos insisten en la necesidad de una ley de aborto para resguardar la salud de la madre. En la actualidad, no existe impedimento legal para que un médico salve la vida de una madre embarazada en riesgo vital, lo que se evidencia en nuestras cifras. Chile ostenta con orgullo una de las tasas más bajas de mortalidad materna de toda América (18.5 muertes por cada 100 mil nacidos vivos), por debajo de países con muchísima más inversión en salud y con leyes más permisivas como Estados Unidos (21.1 por cada 100 mil nacidos vivos). Más aún, el descenso sostenido en la mortalidad materna no se vio afectado con la prohibición del aborto en 1989.

"No existe impedimento legal para que un médico salve la vida de una madre embarazada en riesgo vital."

La nueva arista del debate la constituye la objeción de conciencia. Al respecto es necesario recordar que en las bases de la profesión médica está el respeto por la vida de todos los pacientes, incluyendo al no nacido. Así lo consigna el Código de Ética de nuestro Colegio Médico, y por lo tanto, su acatamiento responde a un deber profesional.

Espero que nuestros parlamentarios estén a la altura de las circunstancias y legislen con vistas a continuar mejorando la salud materna de nuestro país.


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