De codos y codazos

De codos y codazos

Hace unas semanas, me revelaba en este blog contra la discontinuidad del campeonato. En un torneo corto, las postergaciones y suspensiones son contraproducentes, por mucho que juegue la selección chilena. Y no sólo porque la Roja sume escasos futbolistas locales, sino que además porque los países vecinos han demostrado que clasificatorias y liga nacional pueden convivir.

El Apertura ya trae problemas en sí mismo. Su competitividad es baja, al punto que el líder Colo Colo descansa cinco puntos sobre el resto sin contrapeso. Y ni siquiera hay unanimidad de que el Cacique practique un fútbol superior, espectacular.

Otros equipos populares como la U, la UC, o Wanderers tampoco han convencido. Cruzados y caturros incluso evidenciaron su pobreza en la última Copa Sudamericana, donde también desentonó Universidad de Concepción. El resto la tiene tanto o más más difícil tras renovarse la desigual reparticion de dinero aprobada por la ANFP (porcentajes CDF).

"La única certeza es que el respeto por el hincha se perdió"

En síntesis, el nivel de los equipos es malo, y por añadidura el campeonato. Sin embargo, se advierte un permanente empeño por ponerle más pelos en la sopa al hincha o cliente como se le entiende en estos tiempos.

Lamentablemente, fuera de la irregularidad del torneo, este hincha-cliente  suma otros obstáculos. La localía de San Luis el pasado fin de semana simboliza el despelote. La orden en Quillota era comprar las entradas con anticipación. Horas después, volver a hacer la fila para canjear los tickets por otro boleto, y preparar un impensado –y más caro- viaje a Valparaíso. Quizás había razones atendibles, quizás no. La única certeza es que el respeto por el hincha se perdió.  

Hace rato es común ver el acoso a ancianos y niños en los accesos al estadio, sobre todo cuando juegan Colo Colo o la U. También a periodistas y relatores, cuya botella de agua se ha convertido en un arma de grueso calibre para los guardias. Desagradable experiencia “para la foto”, pues se sabe que la violencia no entra a las canchas por ahí.   

Por si fuera poco, hay clubes que sin pudor están cobrando entradas de usura. Uno de ellos es Huachipato, que hace tiempo perdió fidelidad en las tribunas, y tasó en 9 mil pesos la galería para ver el partido contra la UC. ¿Cuál es el objetivo? ¿Alejar el fútbol de la masa popular? ¿Sumarle abonados al CDF? ¿Otro? Lo único claro es que llenar el CAP no.

"Hay clubes que sin pudor están cobrando entradas de usura. Uno de ellos es Huachipato"

Para ver a la Roja, los hinchas ya deben aceptar los precios más altos de Sudamérica, además de una venta electrónica de dudosa eficiencia. ¿Lo último? Las galerías son cada vez más escasas en beneficio de los emergentes “codos”, o tribunas diagonales que históricamente fueron parte de la tribuna popular. “Los tickets igual se agotan” podría decir la ANFP, y es cierto. El mercado regula sin mayor pataleo.

El problema –ojala me equivoque- es que algún día la selección dejará de ganar, desencantando a fanáticos que bien pueden redestinar sus recursos a otros pasatiempos más satisfactorios. Cuando eso suceda, un producto alternativo, el campeonato nacional, será tanto o menos seductor.

¿Se darán cuenta a tiempo los dirigentes? ¿O confiarán que los huevos de oro sean eternos?     


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