Crédito: Agencia Uno
El arte de desprogramar

El arte de desprogramar

La Copa América prometía el cielo para el fútbol chileno. Una selección más valorada, jugadores mejor cotizados y mayor público en los campeonatos locales. El efecto del "Chile campeón" derramaría sólo buenas noticias. 

Una oportunidad histórica en más de 100 años. La "marea roja", ganadora al fin, salió a las calles como nunca la noche del 4 de julio. El fútbol chileno se reconciliaba con la hinchada, aquella que gusta de ir al estadio, pero también esa que seguía la pelota de lejos. El carro del entusiasmo estaba en marcha.  Era cosa de empujarlo un poco, sólo un poco. 

"La ANFP tampoco ha tenido lucidez para vender mejor su competencia principal"

Sin encandilar, los clubes también aportaban con sus propios ganchos antes de empezar el Apertura: el regreso de David Pizarro, Matías Rodríguez, Patricio Rubio, Rodrigo Tello entre otros. También los estadios renovados: Rancagua, Valparaíso y Antofagasta en Primera División;  La Serena, Viña del Mar, Calama, y Temuco en la B.

Pero lamentablemente la fiebre se apagó. Las asistencias al fútbol no se incrementaron e incluso llegaron a mermas extremas. Un partido de Barnechea y Magallanes registró el récord de 15 espectadores. Histórico, tanto como el logro de la "Roja" en la Copa. 

Es evidente que el nivel promedio de nuestros jugadores no equivale al de los seleccionados. El mismo Jorge Sampaoli se ha encargado de subrayar la baja calidad de los campeonatos nacionales. Mala promoción para el torneo, aunque en defensa del casildense hay dos cosas: la primera, que es sincero; la segunda, que la ANFP tampoco ha tenido lucidez para vender mejor su competencia principal.

Es cosa de mirar el calendario: tras la primera fecha del Apertura, el torneo se suspendió 15 días. En medio se jugó Copa Chile, regalando confusión y restándole  continuidad al fixture. 

Cuando volvió el Apertura, se suspendieron tres partidos. Es normal que, de vez en cuando, los imponderables superen a las programaciones. Lo indeseable es que entre la quinta y la sexta fecha el torneo haya parado otra vez, entonces porque jugaba la selección chilena. ¿Por qué detenerse? ¿No viene el principal contigente de jugadores desde el extranjero? ¿Qué nos impide jugar en fecha FIFA como sucede en Brasil, Argentina, y otras ligas sudamericanas?

"¿Qué nos impide jugar en fecha FIFA como sucede en Brasil, Argentina, y otras ligas sudamericanas?"

Ese mismo fin de semana se jugaron cuatro eventos en paralelo: el amistoso Chile-Paraguay, el Torneo de Apertura (partidos pendientes), Copa Chile y Primera B. Más encima las largas jornadas trascienden al fin de semana. Sin ir más lejos, Colo Colo juega este lunes y la U el martes. Los equipos más populares del país saldrán a la cancha en día laboral… ¡Y aún no llegamos ni a la mitad de la competencia!

Seguramente es difícil calendarizar en un una industria de producción permanente, que estruja a sus protagonistas. Es loable la variedad de oferta, pero en un marco de fácil comprensión. Más todavía tratándose del deporte popular.  Ojalá a futuro ordenemos las programaciones, facilitemos el acceso de los hinchas a la información y no los defraudemos con desorganización o  registros burocráticos de hinchas.  Que no pasen 100 años más para que vuelvan. 


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