Crédito: Agencia Uno
Esta Copa sí vale

Esta Copa sí vale

Pese al evidente valor de la Copa América Centenario, siguen dando vuelta voces que minimizan la importancia del evento. Que es un torneo de mentira, que el foco son las eliminatorias, que los jugadores no tendrán vacaciones…

Cada uno es libre de ponderar este evento deportivo como quiera.  Sin embargo, hay datos reales que dan cuenta de un campeonato serio, con un alto valor deportivo más allá del simbolismo centenario. 

Por ejemplo, las nóminas de convocados. Chile, contra diversos llamados a la dosificación, apostó por su mejor contingente: Alexis Sánchez, Arturo Vidal, Gary Medel y Claudio Bravo, entre otros, están en la nómina de Juan Antonio Pizzi.

Ya están a la venta las entradas para el duelo de despedida de “La Roja” antes de la Copa América

El campeón de América quiere defender su prestigio, en una norma que también corre para el resto de las selecciones.

En la primera nómina de Argentina ya aparecían Lionel Messi, Agüero y Di María; en Uruguay está Luis Suárez, mientras en Colombia encabezan la lista Juan Guillermo Cuadrado y James Rodríguez. Keylor Navas, Douglas Costa, Paolo Guerrero, Felipe Caicedo y otras tantas figuras completan las plantillas de convocados. El brasileño Neymar, hasta ahora, es la excepción que confirma la regla.

Se ha planteado como argumento de menoscabo que la Copa América Centenario es un evento netamente comercial. Es verdad, pero ¿qué gran evento deportivo en el mundo no tiene detrás una estrategia comercial? ¿No la tuvo acaso la Copa del 2015 en Chile?  Es cosa de fijarse en los mundiales o los Juegos Olímpicos: las marcas asociadas pagan millonarias cifras por ser parte de la fiesta, así como también por aparecer en las televisoras de todo el mundo. Lo mismo corre para cualquier liga profesional.

Un colega me emplazó hace unas semanas acusándome de defender el torneo porque lo transmitía Canal 13. Para nosotros, le respondí, y lejos del oportunismo, la convicción es anterior: si el canal adquirió los derechos de la Copa hace ya un tiempo, es porque desde el principio creyó en el torneo.

Tampoco concibo que las eliminatorias se sitúen en oposición a la Copa. Es un hecho que en Estados Unidos las selecciones trabajarán con mucho más margen que en  períodos de clasificatorias. En el caso de Chile, la recuperación de Aránguiz o la integración de jugadores como Pulgar, Castillo, Hernández o el citado Puch ofrecen un irrepetible y exigente banco de pruebas.

Hay preparadores físicos, por otro lado, que alertan sobre la fatiga muscular de ciertos jugadores. Indudablemente  el cuerpo técnico de Chile deberá manejar con criterio la carga de cada futbolista, sobre todo aquellos que jugaron la Copa América el año pasado y el Mundial de Brasil. Aun así, los seleccionados tendrán tres semanas de vacaciones tras la Copa.

Quizás genere rechazo que la Copa América Centenario se dispute tan lejos, en Norteamérica. Y la verdad extraña, va contra la historia.

El interés de la CONMEBOL por vender su producto a otros mercados  permite que además compitan selecciones como Haití, que deportivamente  tienen poco y nada que ofrecer. Comparto el reparo, así como tampoco me gusta que Chile exponga su cetro de campeón tan pronto, apenas un año después de ganar la Copa

Habrá que asumir que las tradiciones van quedando atrás con los años. Tal cual nos enseñó "La Roja" cuando rompió su historial de derrotas el 2015.    


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