La eliminatoria invisible

La eliminatoria invisible

Me quejé en la semana a través de mi twitter (@sostienemanolo) de la escasa visibilidad de las eliminatorias. No podía concebir que tuviésemos más acceso a las clasificatorias de la Euro 2016 que a nuestra carrera mundialista. Un problema del que se culpa a la TV, pero que va mucho más allá. 

Las trabas comienzan antes, desde que se multiplicaron las posibilidades audiovisuales tanto de información como de entretención. A los canales de libre recepción se sumaron en las últimas décadas el cable, internet, y emergentes proveedores como Netflix.

"No podía concebir que tuviésemos más acceso a las clasificatorias de la Euro 2016 que a nuestra carrera mundialista. Un problema del que se culpa a la TV, pero que va mucho más allá"

En este cambiante mercado, los grandes eventos deportivos encontraron nuevas vitrinas. Sus distribuidores, entendiendo los cambios, encarecieron el producto, y más aún para canales chilenos que debieron enfrentar con ingresos limitados un mercado tan múltiple como competitivo.

En ese contexto, los partidos de los mundiales quedaron esparcidos en distintos soportes. Lo mismo las eliminatorias, que desde hace un par de procesos dejaron de ser patrimonio exclusivo de la televisión abierta. 

Las nuevas reglas han sido medianamente manejables por la pantalla tradicional. Sin embargo, en esta edición el camino a Rusia sumó un nuevo problema para el público: las programaciones. Todos los partidos se juegan el mismo día, con ineludibles topes horarios. Para desgracia del futbolero, es imposible ver en vivo y en directo todos los juegos, haya o no alternativas de transmisión.

Tratándose de un producto estelar, es extraño. La lógica publicitaria indica que para explotar mejor el producto, cada uno de los partidos debiese  estar al alcance de los telespectadores. Sin embargo, hoy las eliminatorias están escondidas. Para colmo, en Chile, el canal de cable que prometía transmitir el total de los partidos (Fox Sports)  encontró dificultades contractuales en el camino. Una ventana menos para hurgar fútbol de selección.

Uno termina sospechando  que en el entorno de la Conmebol, entre tanto detenido por corrupción, había gente que al menos entendía de producción televisiva, así como también de comportamientos de audiencia. Afortunadamente el presidente de la Confederación, Juan Ángel Napout, anunció correcciones horarias para las próximas fechas. Y es que claro, más allá de los hinchas, hay marcas que seguramente también exigen mejor difusión.

"¿Qué nos queda? Potenciar el streaming y la web como firmes aliados en tanto ya vivimos la era digital"

Por ahora a los canales abiertos nos queda poco por hacer. Nuestro público masivo tampoco apuesta demasiado por los contenidos deportivos. Quizás usted sí  los demande, pero en Chile hay una gran mayoría que sólo se siente convocada a los grandes eventos, por ejemplo los partidos de la "Roja" o un título mundial de boxeo. Está comprobado con datos objetivos. 

¿Qué nos queda? Potenciar el streaming y la web como firmes aliados en tanto ya vivimos la era digital. El troleo se desató en el inicio de las eliminatorias, pero todavía quedan 16 fechas para armar mejores programaciones y descubrir nuevas ventanas de transmisión. Esperamos ansiosos.  


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