¿Qué nos dejó el Mundial?

¿Qué nos dejó el Mundial?

Hay una sensación en el ambiente de que el Mundial Sub 17 nunca prendió, menos aún después que la selección chilena fue eliminada.

Sin embargo, desde nuestra vereda periodística vimos algo distinto. Los ratings televisivos de la Roja siempre lideraron su franja, así como también el sitio especial del canal (lacopaestaenel13.cl) sumó decenas de miles de visitas.

Transmitimos 25 partidos en nuestras diversas plataformas. La web conserva entre su legado los compactos de todos los juegos del Mundial, además de una valiosa estadística.

Pero como en toda competencia, el balance deja héroes y villanos. Los míos, tras 23 días de fútbol intenso, son los que siguen:

LAS FIGURAS. La FIFA destacó con justicia a los nigerianos campeones Kelechi Nakwali y Victor Osimhen. También el arquero maliense Samuel Diarra, con apenas 4 goles encajados en todo el Mundial. Los carrileros  Passlack (Alemania) y Estupiñán (Ecuador) lucieron una sobresaliente técnica en velocidad, así como el mexicano Joel Esquivel ofreció elegancia para jugar en la zaga mexicana.

Los belgas Rigo y Vanzeir (clave en la disputa del tercer lugar) se sumaron a la lista de principales promesas, donde también se anotó el croata Nikola Moro. A los 16 años no se puede asegurar que todos se consagren después, pero la materia prima se dejó ver.

LAS DECEPCIONES.- Salvo Ecuador, los sudamericanos no pasaron de octavos de final: Argentina fue de los peores equipos, futbolística y numéricamente. Paraguay también se inclinó en primera ronda. Brasil nunca destacó, con el agravante de que era el país de mejores antecedentes en mundiales Sub 17. Chile, en tanto, llegó hasta donde pudieron sus limitadas capacidades. De los europeos, Francia partió aplastando a sus rivales, pero se fue temprano de vuelta. Entre ellos, el arquero Luca Zidane sugirió que difícilmente llegará a la estatura de su padre Zinedine.

EL GOLEADOR.- Diez goles en siete partidos es una gran marca. Más aún en un Mundial. De hecho el de Víctor Osimhen fue récord histórico. Convirtió de penal, de primera, dribleando rivales y de cabeza. En Nigeria ya dicen que está en la mira de Chelsea, Liverpool y Manchester City. De seguro también se fue en los apuntes de los veedores franceses, italianos y alemanes.

EL PARTIDO.- Sin consideraciones tácticas, sino más bien ligadas al espectáculo, los mejores partidos tuvieron a México de protagonista. Si ya fueron llamativos sus triunfos sobre Argentina y Alemania en la fase de grupos, sus derrotas ante Nigeria (2-4) y Bélgica (2-3) se consumaron en partidazos. Mención aparte para el 4 a 3 de Francia sobre Paraguay en Puerto Montt.

LAS SORPRESAS.- Nueva Zelanda no sólo avanzó desde su grupo, sino que además estuvo a un penal de eliminar a Brasil en octavos de final. Costa Rica liquidó inesperadamente al favorito Francia, aunque después cayó ante la gran sorpresa belga. Los diablos rojos nunca habían escalado tanto en un mundial de menores.

LO FEO.- Es raro un Mundial sin grandes autoridades presentes. No hubo un presidente de FIFA  empoderado en la clausura, ni en ningún momento de la Copa. Sólo autoridades medias. Nuestros organizadores también contribuyeron a manchar el evento: el estadio de Concepción fue sede en medio de luchas políticas y butacas cuestionadas desde Contraloría. Al cierre, tras la final africana, agréguese la invasión de hinchas a la cancha de Sausalito. El “público familiar” tan celebrado durante todo el campeonato mostró la hilacha al estilo barra brava. ¿Será la raza?


Lo más visto en T13