Crédito: Agencia Uno
¿Quiénes son los arrugones?

¿Quiénes son los arrugones?

Hace menos de un año, la selección chilena nos daba un doble placer: por un lado, nos enseñaba a ganar un título tras décadas de fracasos; por el otro, supo manejar situaciones de alta complejidad futbolística como pocas veces se ha visto en equipos nacionales. 

"La Roja" lidió con problemas en distintos momentos del torneo.  Cuando chocó Arturo Vidal, cuando enfrentó a los uruguayos, o batallando en la final con la Argentina de Messi y compañía. Cada episodio fue una pesada roca, pero el equipo nacional tuvo el temple (además del fútbol) para sobrellevarlas con éxito. 

"Otros, sin embargo, y entendiendo que la estrella "cruzada" es legítima, lamentamos una competencia deslavada por la permanente irregularidad de los candidatos al cetro"

Al finalizar el Clausura, la secuencia del torneo vuelve a desconcertarnos. Para unos, los más fanáticos, el título de Universidad Católica es merecido en tanto los números lo refrenden. Además los "cruzados" fueron los más goleadores del campeonato, tuvieron al máximo artillero del certamen (Nicolás Castillo), y conservaron su invicto en San Carlos hasta el final. Suficiente. 

Otros, sin embargo, y entendiendo que la estrella "cruzada" es legítima, lamentamos una competencia deslavada por la permanente irregularidad de los candidatos al cetro

La UC levantó la copa con 29 puntos, el registro más bajo de los últimos campeonatos. El aburrido Colo Colo del Apertura, incluso,  se había coronado con 33 unidades. Seis meses antes encontramos a Cobresal con 34 puntos, aunque los "mineros" jugaron dos partidos más que la UC 2016.

La campaña "cruzada" tuvo buenos momentos, y además el valor agregado de numerosos canteranos en escena. Ahora bien, el triunfo final no puede obviar las derrotas ante San Marcos y San Luis en fechas claves, y ante dos adversarios que bregaron todo el torneo por no descender. 

"La fama de "arrugones" instalada sobre la UC había vuelto con especial fuerza. Un karma que, desgraciadamente, hoy perfectamente puede achacarse a los demás"

La fama de "arrugones" instalada sobre la UC había vuelto con especial fuerza. Un karma que, desgraciadamente, hoy perfectamente puede achacarse a los demás. Por ejemplo a O'Higgins, que estaba invicto en Rancagua y no pudo con la presión para siquiera empatarle a Universidad de Concepción en la última jornada. 

Wanderers vivió su propio arrugue en las fechas finales ante la U de "Conce" y Unión Española, sin poder ganar cuando tuvo a su alcance la punta de la tabla.  Al revés, Colo Colo partió embalado pero fue flaqueando. Ya en la Copa Libertadores se inclinó ante un equipo ecuatoriano sin gran historia; en paralelo sumó cinco fechas sin ganar en Chile, pese a que la debilidad del resto le permitió luchar hasta el final. En beneficio de los "albos", eso sí, podemos agregar como atenuante su desgaste, tanto físico como a nivel de relaciones internas.   

Otros actores menores (como Palestino, que estuvo nueve fechas sin perder) sufrieron de algo similar, sin poder aguantar el rimo de un desafío superior. ¿Es entonces el "arrugue" un problema general de nuestros equipos?

"Ya llevamos varios torneos con protagonistas irregulares e incapaces de manejar la presión"

El sicólogo deportivo Rodrigo Cauas apostaba a miedo al éxito en ciertos casos. Puede ser. El asunto es que ya llevamos varios torneos con protagonistas irregulares e incapaces de manejar la presión. Al respecto quedan dos caminos: o los clubes se animan a atacar el tema en serio, o bien nos resignamos a que la actitud para ser campeones de América el 2015 fue sólo un espejismo.   


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