Aumenta cifra de enfermos renales infectados por tratamientos con catéteres

(Foto: Agencia Uno) Al menos 18 mil chilenos padecen esta patología y el 20% de ellos se trata con hemodiálisis: con catéteres. Desde la Sociedad Chilena de Nefrología, piden crear una política sanitaria nacional,que permita a estos paciente acudir a otros mecanismos sin arriesgar su vida.

Aumenta cifra de enfermos renales infectados por tratamientos con catéteres
Por Catalina Rojas

El panorama es preocupante y mortal. Padecer enfermedad renal crónica (ERC) puede significar un evento silencioso durante años. La pérdida de la función del riñón en algunos pacientes puede ser tan lenta que las personas no presentan síntomas hasta que el órgano haya dejado de funcionar.

La hemodiálisis se ha convertido en el método más común para poder tratar una insuficiencia renal. Según los registros de la Sociedad Chilena de Nefrología (SCHN), a los cuales accedió T13.Cl, en Chile existen más de 18 mil enfermos renales crónicos que utilizan algún tratamiento sustitutivo renal y quienes viven gracias a los avances de la medicina. Pero este avance en la medicina, no se condice con la gran cantidad de personas que sufren de diversas infecciones, por tener un catéter transitorio para recibir la hemodiálisis, en vez de tener un acceso vascular definitivo.

En la última cuenta anual de Hemodiálisis Crónica de la SCHN en 2013, los registros de la entidad revelaron que existen 4.258 enfermos renales crónicos, que utilizan catéter para realizarse su tratamiento de hemodiálisis, constituyendo el 20% de los pacientes con ese diagnóstico.

De ese total, un 10,3% (435 personas) sufrieron alguna infección asociada a la utilización del catéter. La cifra advierte sobre un aumento de infectados por esta causa, dado que en 2012 sumaban 5.187 enfermos crónicos que llevaron a cabo este tratamiento, de los cuales 8,8 (458 personas), sufrieron alguna infección.

En conclusión: el año pasado una menor cantidad de enfermos renales crónicos utilizaron catéter, pero proporcionalmente, se infectó una mayor cantidad.

Para el doctor Carlos Zúñiga, presidente de la Sociedad Chilena de Nefrología, “el aumento de infecciones se da porque el catéter es un cuerpo extraño que se introduce en la vía venosa, el cual puede estar meses en la piel del paciente, por lo cual el riesgo de infecciones es muy alto ya que conecta la vía externa con la sangre. Además los pacientes que usan catéteres al desarrollar constantes infecciones, que son tratadas con antibióticos, van desarrollando resistencia a los remedios lo cual origina a la aparición de gérmenes oportunistas, como la cándida que se originó el año 2011”, señaló el especialista a T13.Cl.

EN 2011 YA SE ALERTABA

Un 11 de julio de 2012, desde el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, se advirtió a la Sociedad Chilena de Nefrología, por un brote de Infección de catéteres tunelizados de hemodiálisis por Candida Parapsilosis, que se generó en ese recinto asistencial. Se trata de un hongo que se encuentra comúnmente en la piel, manos y membranas mucosas de personas consideradas “sanas”. Sin embargo, se ha convertido es una causa importante de infecciones a la sangre y ha mutado haciéndose resistente a los medicamentos.

El escenario fue considerado grave y los médicos de ese centro asistencial, solicitaron que se “alertara a nivel nacional” sobre los casos, para tomar las medidas pertinentes en otros recintos de salud donde se realizaba este tipo de tratamientos.

En una carta formal, desde el Hospital Clínico, informaron: “Nos hemos enterado que existen casos similares en otros hospitales de la Región Metropolitana (todos sintomáticos), por lo cual se dio una alerta al MINSAL para que inicie una investigación a nivel nacional. La presencia en distintos centros hace planear que existe un origen común y eventualmente podría ser un insumo, lo cual nos preocupa, ya que pueden existir casos en todo el país. La mayoría de los casos son de menos de 6 meses”.

La Cándida se da en personas que tienen un catéter de Hemodiálisis. Según los registros de la SCHN, entre julio de 2011 y julio de 2012, se registraron 24 casos de enfermos crónicos renales contagiados por cándida parapsilosis y cándida no parapsilosis. La cifra aumentó entre julio de 2012 y julio de 2013 a 26 casos nuevos con que desarrollaron la enfermedad, contabilizando 50 pacientes con dicho diagnóstico, de los cuales cuatro fallecieron.

FALTA DE POLÍTICAS PÚBLICAS

En medio de un escenario que empeora la salud de pacientes graves, la creación oportuna de accesos a los tratamientos, para enfermos renales crónicos, es fundamental.

Para presidente de la Sociedad Chilena de Nefrología, “habría que establecer como política sanitaria nacional, además de evitar en lo posible el uso de catéteres en pacientes hemodializados, por el alto riesgo de infección que tiene la utilización de esta vía", considera Carlos Zúñiga.

"Lo ideal sería que un paciente que va a entrar a diálisis, tenga una evaluación a tiempo y no tardía, ya que muchas personas llegan a diálisis de urgencia y sin saber que tenían algún daño al riñón. En ese momento su única oportunidad es la instalación de un catéter el cual puede ser utilizado inmediatamente, al contrario de la fístula que debe esperar un mes de maduración para ser ocupada”, recalcó el especialista. 

“Como política pública, habría que instalar la prevención en la atención primaria, con enfermos con riesgos de tener un daño renal como son los obesos, hipertensos y diabéticos, quienes deberían realizarse constantes exámenes para saber si es que tienen posibilidad de llegar a diálisis y entrar al tratamiento en las mejores condiciones”, criticó.

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