Consejo del Banco Central evaluó bajar la tasa 50 puntos base, pero lo descartó por ser una medida m

(Foto: A. UNO) La minuta de la reunión del Consejo del instituto emisor, da cuenta de la discusión sostenida al interior del organismo y revela que se descartó una rebaja mayor, pues podría provocar "señales equívocas".

Consejo del Banco Central evaluó bajar la tasa 50 puntos base, pero lo descartó por ser una medida m

 

Las señales son lo que guía a la mayor parte de las políticas del Banco Central. Hoy se publicó la minuta o acta que da cuenta de la discusión que tuvo el Consejo del instituto emisor y que lo llevó a bajar la tasa desde 3,7% a 3,5% el 14 de agosto pasado. Si bien no se identifica el nombre del consejero que da su opinión, este tipo de documentos sirve para orientar cuáles son los supuestos que llevan o no a bajar la tasa rectora de la economía.

Lo primero que salta a la vista es que los cinco consejeros - Rodrigo Vergara, Enrique Marshall, Sebastián Claro, Joaquín Vial y Pablo García- evaluaron la posibilidad de una disminución de 50 puntos base y no de sólo 25 puntos de base. Finalmente, esta medida se descartó porque la encontraron demasiado radical.

Uno de los consejeros argumentó que “un ajuste de 50 puntos base podría ser interpretado como un cambio abrupto en el diagnóstico, lo que no se condecía con los antecedes revisados”. Otro planteó que un cambio mayor podría dar señales equívocas y “sería difícil de explicar sin un análisis detallado de las condiciones macroeconómicas, lo que se haría dentro de poco en el IPOM”.

De hecho, el Informe de Política Monetaria se publica este miércoles 3 y allí se suele dar a conocer cuál es la trayectoria de la economía desde la perspectiva del Banco Central. Más allá de estas disquisiciones, otra de las razones que llevó a los consejeros a optar por continuar con una baja gradual tal como el mercado venía presupuestando, es que las tasas de interés de largo plazo, tanto de instrumentos públicos como de bonos corporativos, se encontraban en niveles mínimos históricos. Por tanto, las tasas de mercado lejos de ser un freno al consumo y la inversión , estaban siendo favorables para las decisiones de este tipo.

Pero aparentemente las bajas tasas obedecerían a que los agentes prevén un dinamismo débil y prolongado hacia delante. Incluso se habló de que parte de la desaceleración podría tener algún componente más estructural o de más largo plazo.

Los datos que alientan este supuesto se encuentran en los bajos niveles de inversión respecto a años anteriores y un crecimiento menor de la productividad en la última década.

Asimismo, un consejero explicó que era imprudente e ilusorio pensar que por sí sola (la política monetaria) podía alterar significativamente variables que “estaban de buena forma determinadas, entre otros factores, por condiciones exógenas como la situación externa, el ciclo minero, y /o expectativas”.

De la lectura, queda en evidencia que la política monetaria continuará relajándose en lo meses que vienen y que uno de los factores que tomarán en cuenta es el mercado del trabajo.

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