Iglesia Católica y debate valórico: "Confesamos abiertamente que tenemos un temor"

(Foto: Agencia Uno)La entidad manifestó además en su declaración que el matrimonio igualitario es “superficial” y que “deberíamos pedir perdón a los homosexuales por discriminarlos injustamente”.

Iglesia Católica y debate valórico: Confesamos abiertamente que tenemos un temor
 
Por Catalina Rojas

Los obispos que componen Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile, declararon su abierta preocupación por la “agenda valórica” de nuestro país.

De esta forma, la Iglesia manifestó varias de posturas, desmintiendo algunos “mitos” o creencias “populares”, que ellos consideran, se tiene sobre los lineamientos que promueve la entidad religiosa.

“Esta es la razón que nos mueve a decir una palabra evangélica acerca de diversas declaraciones y de la discusión en marcha sobre el llamado “aborto terapéutico”, el “acuerdo de vida en pareja” y las “uniones homosexuales” llamadas por algunos “matrimonio igualitario”. Lo hacemos con claridad y firmeza y con profundo respeto, porque todos somos hijos de unos padres y madres que nos dieron la vida y nos interesa el bien de la familia y de Chile”, advierten al inicio del documento.

Confesamos abiertamente que tenemos un temor: que la discusión sobre estas realidades –no sólo “temas”— se haga desde la ideología o desde un cierto populismo, sin contactarnos con las realidades existenciales que están en juego”, aseguran los obispos.

ABORTO : “LA CREATURA ES OTRO SER HUMANO”

En el documento, la Iglesia realiza un análisis -ya manifestado anteriormentre- respecto al aborto, a través del cual manifiestan su rechazo y agregan: “Se dirá que la creatura en gestación es parte de su propio cuerpo, pero todos sabemos que es otro ser humano que, cuando nace, colma de felicidad a sus padres y familiares y enriquece a la sociedad. ¿No es esa la experiencia de la vida que compartimos a diario?”, indican.

“Reafirmamos nuestra convicción absoluta de que el derecho a la vida humana es el primero de los derechos humanos que debe ser respetado y defendido siempre, desde la concepción hasta la muerte natural”, agregan.

HOMOSEXUALES: “DEBEMOS PEDIR PERDÓN COMO SOCIEDAD POR HABERLOS DISCRIMINADO”

Para la Iglesia es tiempo de pedir perdón. Así lo indican: “Ser una persona con tendencia homosexual no es un castigo de Dios, como muchos equivocadamente piensan. Y muchos perdones tenemos que pedir como sociedad por haberlos discriminado injustamente. La Iglesia no condena a las personas homosexuales, como muchos creen. Lo que sí pensamos, es que todo proyecto de vida humana tiene que regirse por la voluntad de Dios”, comentan.

Sin embargo, los obispos agregan luego que “todo proyecto de vida humana tiene que regirse por la voluntad de Dios (…). Para unos y otros, implica no pocos sacrificios llevar una vida pura, casta y transparente, en que podamos madurar en el ejercicio de nuestra afectividad”, apuntan.

LA FAMILIA: “NO CONDENAMOS A SEPARADOS, PERO PROMOVEMOS LA ESTABILIDAD”

Los católicos estiman que por diversas razones, hay familias mono-parentales: “más razón para acompañarlas”, redactan.

“Hay familias cuyos progenitores se casaron enamorados y no pudieron llevar a plenitud sus compromisos nupciales: más razón para estar cerca, porque el sufrimiento de la separación, por mucho que se trate de atenuar, cae sobre ellos y sus hijos. No hay condena de la Iglesia. No hay “excomunión”, como popularmente se cree”, agregan.

Según los obispos, Chile requiere de leyes laborales y educacionales al servicio las familias. “Eso lo entenderíamos todos, también los políticos y legisladores, porque es el camino que ayuda a conformar una sociedad mejor, anhelo más preciado de los jóvenes”, proponen.

MATRIMONIO IGUALITARIO: “ALGO SUPERFICIAL”

Estrictamente, los católicos consideran que es “superficial hablar de “matrimonio igualitario”, simplemente porque no lo es. No es una unión entre un varón y una mujer y no tiene la estabilidad propia del matrimonio que, en la enseñanza bíblica posee dos notas características e inseparables: su aspecto unitivo (varón y mujer) y su vocación a la procreación. Por esa razón, ¿para qué llamar con un nombre lo que no lo es?”, reclaman. 

Más adelante, la Iglesia se refirió al proyecto de ley sobre el Acuerdo de Vida en Pareja: “si dos personas quieren convivir y compartir sus bienes, si quieren preocuparse de su herencia, podrían hacerlo sin leyes nuevas. Y, si se requiere una ley, creemos que hay que preocuparse de ese grupo humano, aunque minoritario, para que sean respetados y no discriminados por su condición y para que cuenten con los derechos básicos para una unión, pero no un matrimonio. Cosas de palabras, piensan algunos. Necesidad de entendernos, es lo que otros pensamos”, apuntan.

(Lee el documento completo que redactaron los obispos)

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