Ciudades brasileñas suspenden carnavales a causa de la sequía

La crisis hídrica que actualmente afecta al país carioca ha sido catalogada como la peor desde 1930.

Crédito: AFP
Ciudades brasileñas suspenden carnavales a causa de la sequía

Cerca de 45 millones de ciudadanos brasileños se encuentran con problemas de acceso al agua debido la crisis hídrica que actualmente afecta al país y que sido catalogada como la peor desde 1930.

Debido a ello, al menos 30 ciudades de Brasil -varias de ellas pertenecientes a las regiones de Minas Gerais, Ceará y Sao Paulo- suspenderán la celebración de los carnavales para ahorrar agua potable, a pesar de ser uno de los acontecimientos más importantes para el país. De acuerdo con las autoridades, esta medida pretende evitar que los turistas y vecinos de las localidades afectadas consuman más agua de lo habitual, saltándose el racionamiento impuesto por el gobierno brasileño.

A pesar de ello, las últimas estimaciones creen que este año llegarán aproximadamente 920.000 turistas al país carioca con el fin de divertirse en esta festividad a celebrarse entre el 13 y 18 de febrero. En 2014, estos visitantes gastaron unos 950 millones de dólares, lo que supone un importante impulso para la economía brasileña en estas fechas.

""El riesgo de desabastecimiento de agua y de energía eléctrica es un factor más que inhibe la actividad productiva, eleva los costos, encarece las inversiones y, consecuentemente, perjudica el crecimiento de la economía como un todo"."

En Río de Janeiro, donde se celebra el carnaval más multitudinario del país, se mantendrá la celebración con la única restricción del uso de elementos acuáticos en los shows de las escuelas de samba.

Recientemente, el gobierno de Sao Paulo y el director de la Compañía de Saneamiento del Estado de Sao Paulo admitieron que se está produciendo un rápido agotamiento de las reservas hídricas que no sólo ha afectado a la agricultura y ganadería, sino que también a la industrias de los principales estados de Brasil: en Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais la escasez de agua ha aumentado el temor sobre un posible racionamiento de energía dado que la matriz energética de Brasil depende en gran parte de las centrales hidroeléctricas.

Según el Informe de la Confederación Nacional de Industria (CNI), "el riesgo de desabastecimiento de agua y de energía eléctrica es un factor más que inhibe la actividad productiva, eleva los costos, encarece las inversiones y, consecuentemente, perjudica el crecimiento de la economía como un todo". De hecho, ya hay regiones donde se han perdido amplias zonas de cultivo y miles de cabeza de ganado a consecuencia de la falta de agua.

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