Las similitudes y diferencias en la colusión de los casos pollos y farmacias sancionados por el TDLC

(Foto: AP) El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) sancionó esta tarde a las empresas avícolas por acuerdos ilícitos que duraron al menos 15 años. La entidad aplicó multas de hasta US$ 25 millones a compañías que manejaban más del 80% del mercado, una cifra aún más alta que la impuesta a las tres mayores cadenas de farmacias en 2012.

Crédito: Agencia Uno
Las similitudes y diferencias en la colusión de los casos pollos y farmacias sancionados por el TDLC

¿Qué hicieron?

Según el Tribunal, Agrosuper, Ariztía, Don Pollo y la Asociación de Productores Avícolas (APA) infringieron la ley al limitar la producción de carne de pollo ofrecida al mercado nacional, asignándose a la vez cuotas en la comercialización.

En el caso de las tres grandes cadenas de farmacias del país (Farmacias Ahumada, Cruz Verde y Salcobrand), en 2012 el TDLC comprobó el alza organizada de precios en al menos 206 medicamentos comercializados en ellas.

¿Por cuánto tiempo se coludieron?

El fallo del TDLC indica que las empresas de carne de pollo se coludieron por más de 15 años, pues establecen que al menos desde 1994 a noviembre de 2010 cometieron esta práctica (la FNE presentó el requerimiento por colusión en 2011).

Las farmacias, por su parte, habrían acordado las alzas de precios entre diciembre de 2007 y marzo de 2008.

¿Cómo se les sancionó?

Con multas de US$ 25 millones para Agrosuper y  US$ 10 millones para Don Pollo y Ariztía; y la disolución de su gremio, la APA, por actuar como “coordinadora del cartel”.

En tanto, las sanciones a Cruz Verde y Salcobrand escalaron a US$ 19 millones -la multa máxima que consideraba la ley a la fecha de los hechos-. Mientras Farmacias Ahumada, al confesar y firmar un acuerdo con la FNE en 2009 –además de acordar el pago de US$ 1 millón-, no fue multada por el TDLC.

¿Con qué evidencia se comprobó el delito?

En ambos casos, la revisión de mails de los involucrados fue clave. En la “colusión de pollos” se reunieron datos mediante correos electrónicos y otras formas de coordinación entre las empresas avícolas.

Por su parte, en la “colusión de las farmacias” se recopiló evidencia directa de los precios y cotizaciones, además de información contenida en correos electrónicos y declaraciones de ejecutivos de las cadenas de farmacias y los laboratorios involucrados.

Participación de las empresas en el mercado

Más de un 80% del mercado era controlado por las tres empresas de carne de pollo, mientras la participación en el mercado de las farmacias fluctuaba entre 70% y 99%, específicamente en los medicamentos en que concertaron alzas: hipotensores, anticonceptivos orales, anticonvulsivantes, antidepresivos y antihistamínicos. 

¿Cómo lo hicieron?

La colusión de las compañías avícolas sancionada por el TDLC consistió en proyectar la demanda futura de pollo, y así asignar cuotas de producción, con la APA tomando un rol de coordinación, ejecución y fiscalización del acuerdo, según la sentencia.

Así, Agrosuper, Don Pollo y Ariztía perseguían al rango en el que pretendían que fluctuaran los precios de la carne de pollo, a través de la definición coordinada de un determinado nivel de producción.

El fallo del TDLC señaló además que el acuerdo fue controlado mediante sugerencias de carga, matanza de crías y otros mecanismos coordinados.

Por otro lado, en el caso de las farmacias, éstas realizaron un método “1-2-3”, en el que una cadena alzaba el precio de un medicamento en el día 1, otra la seguía en el día 2, y una última lo hacía en el día 3.

Asimismo, una cadena informaba al laboratorio correspondiente del procedimiento que seguirían para que fuera éste quien transmitiera la información a las dos cadenas restantes. Mientras tanto, cada cadena monitoreaba las acciones y precios de las otras dos.

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